LIBROS

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Mi primer encuentro con este maravilloso libro sinceramente no lo recuerdo. Dos meses atrás, mi novia iluminó mis ojos al regalarme una nueva edición de este libro. Al abrirlo mi mente se llenó de bellos recuerdos, al reencontrarme con ese pequeño hombrecillo que no es un niño pero tampoco un adulto. El Principito vive en su propio planeta, el Asteroide B612, y dando vueltas por el universo llega de casualidad a la Tierra, donde se encuentra con un aviador cuya nave se ha estrellado.

En medio de la urgencia del piloto, que intenta reparar su avión y necesita ayuda, el Principito aparecerá pidiendo que le dibuje un cordero, y no desistirá hasta estar conforme con el dibujo del aviador. Cuando ya tiene su cordero, empieza a contarle al aviador su vida y su viaje por diferentes planetas en donde ha conocido a distintos personajes: un rey, un vanidoso, un hombre de negocios, un farolero, un anciano, hasta que llega a la Tierra. Con cada uno de esos personajes el Principito aprende algo diferente.

Han transcurrido más de 20 años desde la última vez que leí El Principito. Por tanto mis recuerdos no son tan exactos en cuanto a los sentimientos que me produjo su lectura, pero hoy en día, al volver a leerlo me di cuenta de que es un libro de esos intensos, aparentemente sencillos pero que en realidad no lo son. Uno de esos libros que demuestran que no hacen falta muchas páginas para contar una buena historia, con una narración espléndida en la que cada página es una lección… o no, porque el Principito, realmente, es lo que tú quieres que sea. Pretende llevar al lector a reflexionar sobre los temas más diversos de la vida humana, tales como las relaciones interpersonales, la relación con el tiempo, el trabajo, el miedo, la soledad, las responsabilidades y mucho más.

Es un libro que enamora. Te enamoras del libro en sí, de la historia, de los personajes y de la vida misma. Hay quienes dicen que hay libros que te enseñan a vivir. Si eso es cierto, El Principito es uno de ellos. Las enseñanzas que directamente (como el zorro al que el hombrecito conocerá en la Tierra) o indirectamente (como los personajes de los otros planetas) recibe el Principito, y también los pensamientos del narrador sobre el mundo de los niños y el de los adultos, realmente son muy buenos y valen la pena.

En mi opinión, es una historia que te atrapa, te sumerge y te da una gran enseñanza. Creo que todas las ediciones, o al menos la mayoría, vienen con ilustraciones del autor en todas las páginas que además de ser muy bonitas, a mí me recordaron los primeros libros para niños que leí.