LIBROS

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La novela es muy dulce, romántica y divertida. El autor de esta historia es un romano que ha trabajado como escenógrafo y guionista de televisión. Ha publicado tres novelas: A tres metros sobre el cielo, Tengo ganas de ti y Perdona si te llamo amor, habiéndose realizado de todas ellas una versión cinematográfica.

Su primera novela fue rechazada por todas las editoriales a las que la envió, por lo que decidió publicarla por su cuenta. Los primeros ejemplares se agotaron rápidamente y la obra circuló a base de fotocopias.

Moccia demostró su poder de influencia en los lectores cuando en su anterior novela, Tengo ganas de ti, quiso crear una leyenda romana e introdujo una escena en la que la pareja protagonista sellaba su amor enganchando un candado a una farola del puente Milvio y tirando la llave al río Tíber. Está escena ha sido imitada por miles de italianos y ha hecho peligrar la estructura del puente. Lo suyo son unas historias de amor llenas de adolescentes.

Niki es una joven madura y responsable que cursa su último año de Bachiller, y Alessandro es un exitoso publicista de treinta y siete años a quien acaba de dejar su novia de toda la vida.

A pesar de los veinte años de diferencia que hay entre ambos y del abismo generacional que los separa, Niki y Alessandro se enamorarán locamente, conociéndose de la manera más tonta y poco romántica, un accidente de coche.

A partir de este encuentro, en el que ninguno de los dos sufre heridas, Niki insiste en ver a Alex, convenciéndole en todo, desde ir a buscarla al instituto como que la acompañe a la playa mientras da su clase de surf. Alex, que no se puede quitar de la cabeza la diferencia de edad que hay, acaba cediendo a la personalidad y energía arrolladora de Niki, que le hace sentirse vivo y joven de nuevo.

Así, poco a poco, ambos se van enamorando, olvidándose de la diferencia de edad y poniendo como punto principal los sentimientos de ambos y olvidándose de las apariencias.

Lo mejor de la obra es el intento de entrelazar el mundo de los adultos con el de los adolescentes y demostrar que a veces una persona de treinta y siete años es, a veces, más inmadura que una de diecisiete que está saliendo de la adolescencia.

Es la historia de las diferencias, de edad, de mundo, de estudios, de situaciones, de amigos, de costumbres, en definitiva de todo. En una ciudad llena de experiencias como Roma, que se adecua fácilmente a este tipo de historias, y que recorremos en parte gracias al libro.

Los protagonistas se presentan por separado en las dos primeras páginas del libro, Niki hablando con sus amigas Olly, Dilletta y Erica, todas ellas denominadas “las Olas” y, por otro lado, Alessandro llegando a casa y encontrando la casa vacía con una nota, de su novia Elena, sobre la mesa.

La novela cuenta también minihistorias de interesantes personajes secundarios, como Roberto y Simona, los padres de Niki, o Pietro, Mauro y Flavio, los amigos de Alessandro.

A partir del choque de un Mercedes y un ciclomotor comienza la auténtica historia, con altibajos y momentos de amor y desamor, con una descripción bastante poética de una relación llena de magia; se hace corta, fácil y agradable de leer, a pesar de sus casi 700 páginas.

Aunque en algunos casos parece superficial y con poco contenido, incluye conversaciones, situaciones y descripciones que te obligan a pensar que el ser humano se adapta a todo, supera el dolor, cierra historias, empieza de nuevo, olvida, hasta consigue sofocar las más grandes pasiones. Pero a veces basta con nada para comprender que esa puerta nunca se cerró con llave.