Esta novela, ambientada en la India tradicional, relata la vida de Siddhartha, un hombre para quien el camino de la verdad pasa por la renuncia y la comprensión de la unidad que subyace en todo lo existente. En sus páginas, el autor ofrece todas las opciones espirituales del hombre. Hermann Hesse buceó en el alma de Oriente a fin de aportar sus aspectos positivos a nuestra sociedad. Siddhartha es la obra más representativa de este proceso y ha ejercido una gran influencia en la cultura occidental del siglo XX.
Siddhartha, una persona que dejó atrás sus riquezas para encontrar la sabiduría, la verdad y así transmitir al resto que el amor ha de ser la base de todo. “Todos querían, pues, a Siddhartha, que era la alegría y el placer de todos. Pero él no hallaba, en cambio, placer ni alegría alguna en si mismo”, dice el texto.
La trama es narrada en tercera persona desde la perspectiva de nuestro protagonista, Siddhartha, el cual nos va descubriendo cronológicamente lo sucedido, sus reflexiones y emociones hasta encontrar la gran verdad.
En esta historia tenemos infinitas reflexiones, ¿qué decir? Si se puede subrayar el libro prácticamente de principio a fin. También encontramos muchísima simbología mediante la naturaleza. Hesse tiene una pluma exquisita para escribir de forma poética y reflejar tantas cosas con sencillas palabras.
Aunque tenga infinidad de pensamientos expuestos, Siddhartha es una novela fácil de comprender y muy amena, con la que disfrutar mientras conocemos un poco más de la cultura oriental y su pasado, además de ir reflexionando junto con el protagonista.
Su lectura es de las que llenan y al terminarla te dejan pensativo durante días, pero cada cual saca sus propias conclusiones. En cuando a los personajes, conocemos más de cerca a Siddhartha, que nos introduce en su mundo, su cultura y sus pensamientos.
Es un joven, adulto, anciano, ya que, la historia pasa por diferentes momentos en su vida, y en dichos momentos vemos como va evolucionando, cambiando para llegar a la plena sabiduría y como no, la gran esperada verdad. Es un personaje que gusta mucho por su complejidad y al mismo tiempo sencillez que desprende.
En definitiva, Siddhartha es una historia de las que al terminar te dejan pensamientos profundos. Sencilla y en tono poético, Hesse nos transmite infinidad de emociones con sus palabras y con su protagonista en busca de la verdad.












