Se nos cuenta la historia narrada por distintos personajes y, en muchas ocasiones, el mismo suceso desde sitios distintos y visto por gente diferente. Además, es de agradecer que, al menos en algunas ediciones, se nos facilita un pequeño resumen de quiénes son los personajes con algo de relevancia que aparecen en el libro, pues hay muchísimos y cada uno tiene su papel. También hay diversos mapas de la ciudad.
Durante la lectura, sea por mantener el suspense, sea por agobiarnos más si cabe, en ocasiones, adelanta sucesos, mayormente poco halagüeños, que están por ocurrir. A pesar de que se pueda pensar que esto quita emoción a la historia no es así, sino todo lo contrario.
También se agradece que esta vez no haya puesto a un escritor como protagonista (pues King es propenso a hacer su trabajo más fácil poniendo a escritores como protagonista de sus obras, como en Salem’s Lot y muchas otras más).
El libro está escrito, en ocasiones, en un lenguaje un tanto soez, pero muy de acuerdo con cada personaje en cuestión, el momento y el lugar. Es increíblemente angustioso ponerse en el lugar de todos estos personajes que quedan atrapados en la cúpula. Como lo que todos en principio pensábamos que iba a ser la raíz de todos los problemas (escasez de agua, alimentos, electricidad...) se convierte en secundario ante la propia actitud humana por la supervivencia y el poder.
La historia es muy agobiante. Pasan tantas cosas que sólo quieres que se acaben pero para no sufrir más y no agobiarte con el encierro de los personajes, pero no porque el libro sea malo.
¿Y el final? Pues puede parecer un poco pobre. Pero, claro, pasan tantas cosas, es tan espectacular todo y se meten en tal berenjenal que cualquier final habría resultado poco creíble y cogido por los pelos.
También podemos encontrarnos durante la lectura, ya que es un libro muy reciente, muchas menciones a situaciones y personajes actuales, como por ejemplo, a personajes de Harry Potter, de la serie Perdidos, al doctor Gregory House, etcétera. También, como es habitual, se hace guiños a sí mismo o a otras obras suyas, como a la película La niebla, una adaptación de una historia corta suya.
Como conclusión, me ha gustado mucho. Me sorprende a mí misma pues no me suele gustar Stephen King, pero en esta ocasión lo ha bordado. Lo recomiendo encarecidamente a todo el mundo, aunque no apto para lectores “flojeras”, pues el libro finito no es.












