Este libro fue muy polémico y tuvo bastante repercusión cuando se publicó por primera vez, en 1963. El cuento escrito e ilustrado por Maurice Sendak sufrió críticas basadas en que era una historia incorrecta para niños.
Padres y madres se quejaban de que en el cuento salieran monstruos de manera tan horrenda, cosa que asustaría a sus hijos y no los dejaría dormir por las noches. Pero lo que realmente ocurría es que el libro era una obra adelantada a su época y no cuadraba en un tiempo en que la censura y el aire conservador aún predominaban. Con el tiempo, la concienciación llegó y Donde viven los monstruos se convirtió en un libro de enorme éxito.
Max es un niño normal que tiene los problemas normales mientras juega en su casa; tiene que divertirse, pero se aburre, y para salir de ello se ha enfundado en un traje de monstruo y juega a asustar a los demás. Cuando Max se puso su disfraz de lobo, le entraron unas ganas irrefrenables de hacer travesuras, y entonces su madre le dijo: “¡Eres un monstruo!”; y Max le contestó: “¡Te voy a comer!”. Por esta razón, lo envían a la cama sin cenar.
Sucede entonces que llega a su habitación y encuentra que esta se ha convertido en un bosque y que por la ventana se ve el mar. El pequeño decide escaparse y en un bote viaja hasta una isla llena de monstruos, a los cuales no tiene miedo y domina con una mirada intensa.
Ellos, al ver lo poderoso que es, lo hacen rey, pero todo rey tiene deseos, y Max tiene hambre. El olor de la buena comida parece que ha llegado a su habitación, madre no hay más que una pero ahora es rey y tiene hambre. ¿Cómo volverá?
Donde viven los monstruos es un cuento indispensable que todo niño debe conocer. Gusta al momento porque invita a vivir una aventura sin opción de apartarse del texto. Hace que te sumerjas en la historia con rapidez y, como ocurre con otras grandes aventuras, se recuerda para siempre. Es un clásico, hoy en día, un libro que los pequeños deben tener en su biblioteca, de enormes ilustraciones que reflejan diversión, poco miedo, sorpresa y acción.
Cada lector que se toma el tiempo necesario para respirar el universo de este libro, permanecerá hechizado tenga la edad que tenga. Las ilustraciones tienen el sabor de lo “vintage” que permanece ya como un clásico. Todo en el libro nos permite recuperar el tiempo de la infancia y de la espontaneidad directa.
El texto y las ilustraciones se complementan y se van abrazando para contarnos esta deliciosa historia llena de libertad. El libro inspira miradas desde sus detalles, te traslada enseguida al mundo infantil con su espíritu inocente, imbatible, sus dudas y sus temores.
El mensaje principal es claro y nos conduce por una aventura sin igual. Max es el intrépido que se adentra con su sonrisa y su espíritu pleno en el país de los monstruos y es quien nos guía. Puedes disfrutar con la misma inocencia de Max de las ilustraciones y de la historia, resulta natural a los niños y surrealista para los adultos, preciosamente poético para todos, el final es épico para cada uno de los lectores.
En 2009 se estrenó una adaptación cinematográfica muy respetuosa con el original. James Gandolfini, Catherine Keener, Paul Dano, Lauren Ambrose, Forest Whitaker y Mark Ruffalo se pusieron bajo la dirección de Spike Jonze y la producción de Tom Hanks.












