Ronnie Miller es una adolescente neoyorquina de 17 años que vive con su madre y su hermano, ella está marcada por la separación de sus padres que ocurrió hace tres años, desde ese momento su vida a perdido el rumbo que debería de seguir. Ronnie viste con colores oscuros y lleva en el pelo un mechón lila. El peor castigo para ella es el que le ha impuesto su madre, pasar todo un verano con su padre, con el que no se habla, le molesta oír su voz, Ronnie no quiere volver a verle nunca más, pero pronto se vuelven a encontrar, lo que es una situación difícil.
Su padre, Steve, vive en una casita que se encuentra cerca de la playa donde Jonah y Ronnie van a pasar un buen tiempo con él, mientras el pequeño niño desea ver a su padre, Ronnie huye hacía otro lugar del remoto pueblo, donde no ve los problemas que invaden su vida, aunque sea por un lapso de tiempo. Sus padres saben los sucesos que obligan a Ronnie a ser como es, pero Steve sabe que debajo de esa fachada está su verdadera hija.
Ronnie cometió un robo en New York por el que el juez se vio obligado a darle un ultimátum, no puede cometer ningún error, tiene que mirar hacia el futuro, pero con una gran carga ve cómo su vida se desmorona poco a poco. En aquel pueblo en el que Ronnie no quiere estar, comenzará a crear lazos fuertes. Blaze es una chica que se encuentra en una situación similar a la suya; Marcus es un chico rencoroso que todo lo que hace es con maldad, él intentara en todo momento desviar la vida de Ronnie y los de su alrededor hacia el lado negativo y se obsesionará con ella. La persona más importante para Ronnie será Will, su primer amor, un chico totalmente diferente a ella que le hará vivir los momentos inolvidables del verano, recuerdos que se grabaran en su mente y dejarán huella en su corazón.
Ronnie tendrá una oportunidad de arreglar sus errores y lo más importante para ser quien verdaderamente es, no esconderse en alguien que nunca ha existido ni existirá.
La última canción es una novela juvenil con un tema dramático, cuenta la historia de una adolescente con todas las consecuencias que trae esta etapa de la vida, malas compañías, el primer amor, errores, lágrimas amargas y sobre todo una gran duda de cómo seguir adelante sin darse cuenta de que hay que disfrutar cada día como si fuese el último.
La novela comienza con una escena en el pasado, anterior al tiempo donde surge toda la historia después, el primer capítulo comienza seis meses antes contando paso por paso lo que paso entre los padres de Ronnie, sin dejar sin ninguna duda al lector y continuando la historia a un ritmo bastante bueno.
Rápidamente te ves sumergido en la novela, llevando los sentimientos en cualquier momento al límite, tocando temas actuales, escenas que ocurren en la vida real día a día, mezclándolo con sucesos que nadie piensa que le pueden ocurrir a uno mismo hasta que sucede. Nicholas Sparks muestra la vida tal y como es, sin exagerar y sin guardarse nada, es posible que el autor se haya inspirado en historias cercanas y reales. La última canción se muestra la caracola de sentimientos en los que se resume la vida, sacando en conclusión lo mejor y lo peor de cada situación y persona, la cara buena y mala del mundo.
Las características que hacen que Nicholas Sparks sea el rey del drama, tienen que ver con su forma de narrar la historia, hace que todo sea muy real. Sparks hace con sus novelas, que él sea el dueño de las lágrimas del lector, en los momentos en los que la tensión crece es imposible no sentirse pensativo. Esta historia hace que pienses sobre los valores de la vida y sobre lo que te rodea, hace que te detengas a valorar si lo que haces en cada momento está bien, pero todo esto tras los ojos de una adolescente con grandes problemas pero con una gran personalidad y una gran vida por vivir.












