El perfume transporta al lector a un mundo con el que no está familiarizado, el evanescente reino de los olores, a través de su protagonista, Jean-Baptiste Grenouille, quien posee una nariz privilegiada que le permite identificar a gran distancia, incluso a través de las paredes, cualquier efluvio.
Grenouille es el quinto hijo de una mujer que luego es acusada del asesinato de los cuatro hermanos de Grenouille y decapitada. Este se salva de puro milagro, aunque el destino que le aguardaba estaría marcado por el crimen, pues él cree que su cuerpo asumirá el olor de la persona a la que sacrifique.
La historia del personaje principal, Grenouille, “uno de los hombres más geniales y abominables de su época”, transcurre en la Francia del siglo XVIII. Desde su nacimiento, descubre y percibe el mundo a través del sentido del olfato, que tiene más desarrollado que el resto de las personas. Estas, a su vez, en ocasiones encuentran inquietante dicha capacidad en Grenouille. Sin embargo, él carece de un olor propio. Esta es la historia de cómo Grenouille, pasa su vida en búsqueda de nuevos olores, pero especialmente, en la búsqueda de uno propio.
Grenouille pensó que robando lo mejor de cada persona y utilizándolo en su propio beneficio para la formación de un perfume exquisito conseguiría formar su alma, un alma que nunca había existido ni cuando tan sólo era un niño. Para ello utilizó su don especial y sus conocimientos acerca de los olores y la sustracción de ellos.
En primer lugar investigó acerca de las mejores técnicas que existieran para sacar de la manera más pura posible el olor de las cosas, que en un principio para cualquier persona normal no existiera pero que para él significaba algo.
Después seleccionó cuidadosamente la parte principal y por tanto la más delicada de su obra maestra, se trataba de la fragancia de una niña que se hallaba en el principio de su maduración. Mientras esperaba ansioso a que se diera dicho cambio eligió a otras doncellas que para él tuvieran una fragancia digna de ser mezclada con la principal. A todas ellas las mató y mientras lo hacía solo pensaba en el resultado final, su propio aroma.
Cuando él creía que tenía todo en su poder y había por fin arrebatado de la última chica la fragancia más exquisita y la cual era la culminación de su labor fue arrestado por los asesinatos de las jóvenes, cuando lo hicieron declarar no dijo nada en concreto, sólo que las necesitaba.
Por ello fue condenado a ser puesto boca arriba y atado a una cruz de madera para después recibir golpes con una vara de hierro que le descoyuntarían las articulaciones tras lo cual lo levantarían y esperarían su muerte, la cual podría durar horas, incluso días. Todo el mundo pensaba que de esa forma terminaría la vida de Grenouille, pero lo aún más inesperado estaba apunto de pasar.
El día en el que iba a ser ejecutado y toda la población esperaba, utilizó la grandiosa obra construida con las fragancias de las chicas, lo cual provocó una reacción inesperada por la población y ansiada por él. De repente todos mostraron una cierta compasión, que a la vez desencadenó una serie de sentimientos desenfrenados, lo que llevó a la población a una veneración.
Tan pronto como pudo huyó de ese lugar y se fue al sitio más alejado posible, en primer lugar evitando a la gente hasta que llegada la noche se hospedo en un sitio rodeado de vagabundos, borrachos... los cuales no notaron su presencia pero poco a poco fue suscitando expectación hasta que todos desearon estar cerca de él.












