LIBROS

LIBROS

Una novela publicada en el 2005, fue nominada al premio Booker del año 2005, galardón que Ishiguro ya había obtenido previamente en 1989. Siguiendo el estilo clásico del Bildungsroman o novela de iniciación, narra el proceso de desarrollo y aprendizaje de Kathy, una niña internada en un centro en Inglaterra donde los niños son criados para ser donantes.

La historia se narra desde la perspectiva de Kathy en años posteriores. El internado se ubica en Hailsham, al final de la segunda guerra mundial. Los alumnos, eran clones de modelos de personas normales, sin embargo, eran educados desde una óptica cultural y artística, a efecto de demostrar a la civilización que estos donantes tenían alma.

Cuando Kathy, y sus amigos, Tommy y Ruth, así como los demás alumnos de la generación en turno, terminaban sus estudios eran enviados a otros centros, dónde gozaban de la libertad de horario y actividades, sin embargo, no podían desempeñar una vida normal. Los alumnos daban por sentado su destino, es decir, sabían lo que sucedería, morir en alguna donación a lo que denominaban "completar", asimismo, nunca se les mencionó lo que conllevaban las donaciones ni todo lo que existía a su alrededor, siendo enajenados de conciencias como personas libres, con objeto de servir como refacciones.

A primera vista, los jovencitos que estudian en el internado de Hailsham son como cualquier otro grupo de adolescentes. Practican deportes, o tienen clases de arte donde sus profesoras se dedican a estimular su creatividad. Es un mundo hermético, donde los pupilos no tienen otro contacto con el mundo exterior que Madame, como llaman a la mujer que viene a llevarse las obras más interesantes de los adolescentes, quizá para una galería de arte, o un museo. Kathy, Ruth y Tommy fueron pupilos en Hailsham y también fueron un triángulo amoroso. Y ahora, Kathy se permite recordar cómo ella y sus amigos, descubrieron poco a poco la verdad.

El lector de esta espléndida novela, irá descubriendo que en Hailsham todo es una representación donde los jóvenes actores no saben que lo son, y tampoco saben que no son más que el secreto terrible de la buena salud de una sociedad.

La novela comienza con Kathy como narradora. Durante prácticamente toda la novela, será la encargada de ir recordando pasajes de su infancia. En un principio, Kathy nos da a entender que Hailsham no es un internado de niños normales y corrientes, y que cuando crezcan tendrán una misión especial en la vida. Al ser la protagonista la que va desgranando sus recuerdos, se desvela el misterio de su infancia muy poco a poco, sin contar demasiado, pero precisamente eso es lo que te mantiene enganchado. Quieres saber más y darle sentido a esas referencias que hace Kathy a los Intercambios, la Galería y esa curiosa forma de vida que llevan los niños en Hailsham.

Nos cuenta con una resignación sorprendente cómo los personajes aceptan su destino sin intentar cambiarlo, y sin embargo lograr transmitir el dolor y la angustia que sienten por el futuro. Es un canto a la amistad y la inocencia infantil, y lo fuertes que los niños pueden llegar a ser. Una historia tierna y a la vez muy triste, donde vamos viendo cómo maduran los personajes y se van dando cuenta de lo que pasa a su alrededor por ellos mismos, de la farsa que los ha rodeado toda su vida. 

El autor nos presenta a una sociedad de la posguerra que ha descubierto la cura de las más peligrosas enfermedades, como el cáncer. Una sociedad retratada de los ojos de Kathy, que lleva once años siendo una buena cuidadora y se propone rememorar su estancia en Hailsham.