La verdad no soy un lector de novelas románticas, quizás por resultar fácil, o bien no literario; en realidad se constituye en la representación textual de la aspiración humana más simple y necesaria: amar y ser amados.
La mecánica del corazón una novela que descubrí por casualidad. Romántica. Vamos, me dije, seguramente alguna historietita fuera de foco y sin fondo. Yo también tengo prejuicios, por qué negarlo, pero el hombre no solo vive de dinero, espiritualidad y metas propuestas que estimulen su razón de existir, sin que en medio de esa búsqueda del bienestar esté intrínsecamente alineado el amor romántico.
Cada instante y suspiro de la vida, o lo marca el amor o bien el desamor, pero siempre, siempre, está la esperanza y el sueño de encontrar a ese otro que apague la llama de la soledad y convierta la existencia en un mundo diferente y único.
Mientras tanto, tenemos las novelas románticas que con una prosa bien elaborada, avivan la ilusión de que existe un ser tan imperfectamente perfecto para nosotros en nuestro destino; y para otros, la posibilidad de recordar que la ilusión del amor la podemos vivir y revivir junto a quien tenemos a nuestro lado para ser felices.
Si esta oportunidad de aprender, soñar y entretenernos al mismo tiempo nos la brinda una novela romántica. ¿Por qué no valorarla más y darle una cabida en nuestra biblioteca personal? Así que al final decidí comprar esta novela.
Sinopsis
En la noche más fría del siglo XIX, nace en Edimburgo, Jack, el frágil hijo de una prostituta. El bebé nace con un corazón débil y para salvarlo le colocan un reloj de madera al que habrá de dar cuerda toda su vida. La prótesis funciona y Jack sobrevive, pero debe respetar una regla: evitar todo tipo de emoción que pueda alterar su corazón. Nada de enfados, y sobre todo, nada de enamorarse. Pero Jack conoce a una pequeña cantante de ojos grandes, Miss Acacia, una joven andaluza que pondrá a prueba el corazón de nuestro tierno héroe. Por el amor que siente hacia la joven, Jack se lanzará a una aventura quijotesca que le llevará desde Edimburgo a París, a las calles de Granada, haciéndole conocer las dulzuras y durezas del amor.
La mecánica del corazón es una novela que recomiendo para aquellos que sienten pasión por este tipo de lectura, para aquellos soñadores, nostálgicos. La ambientación melancólica de la historia, el carácter apasionado de cada personaje, ese color tan “timburtoniano” que desprende. Es mágico.
Por último, solamente quiero decir que de este mismo autor podemos encontrar también en español La alargada sombra del amor y Metamorfosis en el cielo.












