"México * Agencias. Hubo una vez una nina que tenía un sueno: el de convertirse en una exitosa cantante, cuyo nombre fuera recordado sin importar el paso del tiempo.
Esa nina logró cristalizar su sueno, pero en la cúspide de su carrera, fue asesinada.
Así empieza y termina la historia de una ilusión que por las dimensiones de su protagonista llegó al cine y ahora al teatro.
""Selena, el musical"", más que un tributo a ""La Reina del Tex-Mex"" es la representación del ""sueno americano"" que al final se convierte en una pesadilla.
Inspirada en la vida de Selena, quien por derecho propio se ganó el título de máxima exponente del estilo musical, híbrido entre la cumbia y la nortena, la puesta en escena se preestrenó el domingo en el Teatro Blanquita.
De entrada, el montaje ya tiene ganado el reconocimiento del público, porque el legado de la intérprete creó un puente musical entre México y EU que se ha afianzado al paso del tiempo.
A pesar de que Lidia Ávila, protagonista de la pieza, carece de la fuerza vocal de Selena y su físico dista mucho de poseer los atributos de ""La Reina del Tex-Mex"", la ex ""OV7"" pone todo de su parte para lograr una buena personificación.
Ávila pone empeno, baila bien y, aunque no es actriz, logra transmitir las emociones necesarias para que el público se identifique plenamente con ella a lo largo de la representación.
El musical, cuyo estreno estaba programado para el pasado 31 de marzo -fecha del décimo aniversario luctuoso de Selena-, inicia con la ninez de la artista, cuando ella y su familia, de origen mexicano, anhelaban un mejor nivel de vida.
Los pesares económicos, los suenos de la familia, la creación del grupo ""Los Dinos"", donde Selena empezó su carrera. Luego los éxitos en solitario, los premios y finalmente el desenlace son narrados en el musical que logró emocionar a la audiencia.
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