Hay muchas cosas en las que a Lila Downs le gustaría participar cuando termine la pandemia por el covid-19, sobre todo aquellas relacionadas con la naturaleza. “Proteger algunas especies de animales que estamos correteando por el mundo y acabándonoslos, saber más de la madre naturaleza”, dice. “Es tan fuerte ver que las aves vuelven, que ya escuchas una variedad más grande de aves, aquí en mi barrio en Oaxaca está pasando, y apreciar lo que se tiene, no seguir destruyendo”.
Lila cuenta que de a ratos se siente triste y de a ratos feliz, extraña el contacto humano y el cariño de su público. Regresará a los escenarios, si nada cambia, hasta 2021 con sus fechas reagendadas para Estados Unidos y España y piensa que su primer concierto después de la pandemia por el coronavirus va a ser catártico para ella y el público.
La cantante está en su casa en Oaxaca y mientras cuida a su madre de 83 años también ha encontrado inspiración para componer música. Cuando las medidas de confinamiento para evitar los contagios del virus comenzaron, Lila sentía un silencio en su barrio y ahí fue que nació el sencillo con ese nombre, “El silencio”.
“De pronto cae uno en cuenta de que todo está parado y difícil entonces de eso se trata este tema; ya estamos en otra etapa pero lo compusimos al principio de que empezara todo esto.
Casi la gente no tocaba música, ahorita ya se escuchan las rancheras y la banda, pero en un momento la gente estaba asustada y de ahí parte la inspiración para componerlo”, señaló.
Downs quiso reflejar este periodo de reflexión y pensar cómo se puede actuar ante la crisis mundial. “Es una pregunta bien pesada y a nosotros como músicos nos corresponde escribir y crear música que acompañe estos sentimientos”, señala. “Es importante el silencio porque así se puede razonar mejor, puedes reflexionar sobre tu vida, sobre los demás y saber hacia dónde vamos, es necesario tener la reflexión con uno mismo”.











