Liliana Velázquez, una errante de la danza

Liliana Velázquez, una errante de la danza

Desde que estaba en el kínder, cuando alguien preguntaba quién quería participar en un bailable, una de las primeras en alzar la mano era Liliana Velázquez Martínez, quien ahora es bailarina profesional y cuenta que desde niña la danza le llamaba la atención. Recuerda que su abuela también se involucraba en ese gusto y confeccionaba los vestidos que su nieta usaría en los festivales culturales de la escuela.

Liliana explica que en esa época no se imaginaba que 15 años más tarde se inclinaría por estudiar de manera profesional la citada disciplina cuando al egresar del Colegio de Bachilleres de Chiapas encontró la oferta educativa del Centro de Estudios para el Arte y la Cultura de la Universidad Autónoma de Chiapas (Ceunach).

Si bien sus inicios en el mundo del baile fueron con piezas folclóricas, actualmente Liliana está más ligada a la danza contemporánea, estilo que conoció durante su formación académica, y esto se lo agradece a la maestra Zaira Lobato, su mentora, ya que sus clases hacían que ella buscará nuevas formas de mover su cuerpo.

Velázquez, quien actualmente cursa una estancia académica en la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea de Bellas Artes en la Ciudad de México, cree que la escena folclórica es más reconocida que la contemporánea debido a que la primera retoma lo popular y tradicional de un pueblo, mostrando el lado más amable y colorido de las costumbres. En tanto que el segundo estilo se genera en otros sitios alejados de la tradición, lo que provoca que muchas personas se identifiquen más con le folclor.

Cuestionada sobre si también influye el hecho de que para ver danza contemporánea hay que permanecer muy atentos a lo que sucede en el escenario y estar en una constante reflexión, la bailarina dijo es muy difícil hablar del público que consume este tipo de baile, porque pareciera que le temen a lo que ven. “Hay distintos tipos de montajes que se presentan sin censura y que pueden abordar un sinfín de temas, y si alguien no posee el conocimiento o no conoce de los límites de lo que se puede o no hacer, la obra generará cierto rechazo, ya sea por una mente poco abierta o por algún tabú que tenga alguna persona”, afirma.

Recientemente, en el perfil de Facebook de la compañía Errante se dio a conocer que Liliana es una de las integrantes de este colectivo que dirige la maestra Sheila Rojas. Destacan que Velázquez Martínez nació en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez y actualmente acredita una estancia académica en la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea del Instituto Nacional de Bellas Artes, además de que ha sido dos veces acreedora del galardón a Mejor Intérprete, en las ediciones octava y novena del Encuentro de Solos y Duetos del Estado de Chiapas.

Una de las presentaciones por las que fue reconocida se tituló “Bonita”, la cual fue llevada a escena junto a Alexander Herrera, quien le propuso a Liliana ser parte de esa pieza. La bailarina recuerda que su pretensión no era llevarse el reconocimiento; lo único que quería era bailar sobre el escenario del teatro Emilio Rabasa, por lo que su sorpresa fue mayúscula cuando oyó su nombre entre los finalistas.

Expone que montar ese trabajo les llevó mucho tiempo porque hubo una labor de investigación de ambos involucrados para sustentar el mensaje de la obra.