“En media cuartilla se tiene que hacer lo que decía Julio Cortázar, dar un nocaut y así enganchar a los jóvenes para que continúen con las lectura. Es por eso que junto a Juventino Sánchez Vera decidimos crear este libro, ‘A dos de tres caídas sin límite de textos’, que es una recopilación que contiene una veintena de cuentos breves con historias de humor”, detalla Hugo Montaño.
Junto a Fausto Carámbura y Juventino Sánchez, Hugo habló de este libro publicado por Tifón Editorial, en la Segunda Jazz, que desde este año ha abierto su “Palomazo poético” para que personas que vayan a cenar se encuentren con un poco de literatura creada por chiapanecos.
Los textos que integran este volumen son parte de un libro más grande que pronto saldrá a la luz, el cual se llamará Soy feo pero sé cocinar.
El autor destacó que este libro decidió crearlo después de una plática con Juventino en la que decidieron hacer algo para fomentar la lectura, sobre todo en el sector de secundaria y preparatoria, llevándoles historias cortas que lograran hacer reflexionar a los estudiantes.
“La intención es no cansar a los jóvenes con lecturas pesadas de varias cuartillas sino darles un libro en el que puedan empezar al medio, al final o donde ellos quieran y que se enganchen con la lectura”, declara Montaño.
De igual forma, indica que él es una persona normal que comparte historias, y en este libro eso es lo que sucede. “Aquí, por ejemplo, se pueden encontrar con la historia de una vecina mía que es adicta a las telenovelas, o pueden encontrar avistamientos de ovnis o historias de futbol o de un naufrago del espacio. Son historias de la vida misma, algunas de las cuales mezclo con ficciones”, comenta.
Dichas narraciones fueron creadas a modo de ejercicio, ya que él se ha hecho la costumbre de, en la medida de lo posible, escribir un cuento cada día. Es por eso que al final del mes ya tiene lo que podría ser un protolibro y en tres meses puede tener un libro.
A dos de tres caídas sin límite de textos es también un complemento de una primera publicación con la misma editorial y la cual tiene el título de Billie Jean no es mi amante, obra que fue un éxito, tanto que el Consejo Nacional para las Culturas y las Artes, mediante un proyecto municipal, llegó a editar un aproximado de mil libros que fueron regalados.
Hugo Montaño expuso que su trabajo con los cuentos tiene mucho que ver con la brevedad, y eso se debe a que ya no hay lectores que dediquen mucho tiempo a esas grandes lecturas decimonónicas, “porque ya casi todo mundo lee en la pantalla, y eso me motivo a crear textos cortos que se puedan leer de volada”.












