“Lo esencial es invisible a los ojos. Tradiciones milenarias del estado de Tabasco” es el nombre de la exposición de Irasema Panizzo integrada por 10 piezas pinturas de técnicas mixtas que permanecerá hasta el 31 de diciembre en el museo Regional de Antropología Carlos Pellicer Cámara, con entrada libre.
En palabras de Irasema Panizzo, “Lo esencial es invisible a los ojos” tiene como propósito crear conciencia sobre el cuidado que deben tener los tabasqueños sobre el rescate y conservación de las tradiciones milenarias, que con la frivolidad y deshumanización, sobre todo de los jóvenes, se está perdiendo la esencia que se tiene como tabasqueños.
Irasema Panizzo explicó que a lo largo de sus piezas, las cuales fueron realizadas en menos de 10 meses, hace referencia a que lo importante no es el aspecto físico o la apariencia, sino la esencia y las tradiciones, que se hereda de generación en generación, “porque no se quiere lo que no se conoce y no se defiende lo que no se quiere. Los únicos responsables para que esto suceda somos los propios tabasqueños”.
En este sentido la licenciada en derecho por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y maestra en historia del arte universal por la Universidad Anáhuac en la Ciudad de México explicó que quiso hacer hincapié en la frase del escritor de El Principito, Antoine de Saint-Exupéry, de que lo esencial es invisible a los ojos mientras no se utilice el corazón para poder ver bien, “más allá de la superficialidad, pero también me refiero a las tradiciones milenarias, no todas pero sí algunas de Tabasco, en donde nací, esa es la esencia de mi trabajo”.
En la búsqueda de mayor conocimiento, Irasema ha llevado más de 28 cursos, diplomados y talleres relacionados con las artes plásticas y visuales, las cuales aterrizó en este trabajo utilizando el acrílico y la acuarela en obras de 100x70, 90x70, 80x60 y 50x60.
En el recorrido que la artista plástica hace por las tradiciones milenarias resalta la importancia que tenía y tiene el cacao en la cultura olmeca, así como el valor de la ceiba, árbol considerado sagrado por los mayas y cuya altura les hizo creer que sus ramas soportaban a los cielos, mientras que sus profundas raíces eran los medios de comunicación entre el mundo de los vivos y el inframundo.












