La galería universitaria, en el edificio de Rectoría de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) que se encuentra en la avenida central de Tuxtla Gutiérrez, alberga la exposición de la VII Bienal Nacional de Artes Gráficas Shinzaburo Takeda.
La exhibición, que fue abierta al público la semana pasada, presenta una selección de obras creadas por artistas originarios de distintas partes de la República Mexicana, como Oaxaca, Ciudad de México, Michoacán, Morelos, Yucatán, Guanajuato, Estado de México y Jalisco.
En la apertura se contó con la presencia del rector de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Juan José Solórzano Marcial, quien mencionó que el maestro Shinzaburo Takeda es considerado uno de los artistas más importantes del estado vecino de Oaxaca.
Agregó que el pintor y grabador de origen japonés-mexicano ha sido formador de varias generaciones de creadores mexicanos, muchos de ellos indígenas zapotecos y mixtecos, con los que ha compartido sus conocimientos en el mundo de las artes gráficas. Asimismo, señaló que la muestra es parte de una exposición itinerante que tiene a Indonesia como país invitado, y reiteró que es importante el aprovechamiento de los espacios culturales.
“La galería fue ampliada hacia el lado oriente de Rectoría, por lo que es importante precisar que este es un espacio idóneo para programar actividades de alumnos, egresados y artistas externos de México y el mundo”, subrayó.
Por su parte, el doctor Takeda, en cuyo honor se realiza la Bienal Nacional de Artes Gráficas, expresó su motivación y alegría por estar en contacto con jóvenes creadores, en este caso, los estudiantes de la licenciatura en Artes Visuales de la Unicach, con quienes conversó antes de la inauguración. El artista plástico es originario de Japón y reside en México desde hace más de 50 años.
Finalmente, el director de la Facultad de Artes, Ramiro Jiménez Chacón, señaló que Chiapas tiene una larga tradición en materia de artes plásticas y visuales, sobre todo en lo que respecta al grabado, disciplina que se incorporó a la entonces Escuela de Artes Plásticas, en 1945, como una de las principales técnicas de los artistas locales, destacando en las primeras generaciones Franco Lázaro Gómez, Máximo Prado Pozo y Ramiro Jiménez Pozo.












