Llega la primera luna del Nuevo Sol

"René Araujo. Colaboración especial * CP. Toniná, Chiapas. Diciembre de 2012. La víspera de la noche del 28 de diciembre, Juan Yadeun Angulo, responsable de la investigación y conservación del sitio arqueológico de esta ciudad maya, guía a los visitantes entre las pirámides de Toniná durante el recorrido que conmemora la llegada de la primera luna llena del entrante sexto sol de la cosmogonía prehispánica.

Toniná es el complejo arquitectónico prehispánico conocido por los curiosos como la entrada al Inframundo, y por los estudiosos como el pueblo que confrontó a Palenque, se encuentra ubicado a 10 kilómetros de Ocosingo y a 110 de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas.

Pueblo que antecede a los mayas-tsentales de la región, es conocido por los hablantes de esta lengua como Casa de Piedra o Lugar Donde las Piedras se Levantan en Honor al Tiempo.

Significado que ahora revela su importancia cultural al término de la cuenta del atado de meses de la cuenta maya, descrita en los códices prehispánicos conocidos en la actualidad.

No es el fin del mundo que la globalización pregona, ni el inicio que interpreta el ""neohippismo"" metafísico, sino el término de un calendario magistralmente elaborado por los ancestros de los actuales mayas.

Es el término del ciclo del Quinto Sol-Nahui Ollin, que la genealogía mayense describe como el cierre de la era del hombre que por cada sol fue perfeccionándose y sobreviviendo a su evolución.

Yadeun Angulo interpreta las piedras y describe a los visitantes la explicación arquitectónica del conjunto de niveles en el llamado Palacio del Inframundo donde se ubica el mural de los Cuatro Soles.

La escalinata está adornada esta noche por veladoras envueltas en bolsas de papel que dan una atmósfera mística al recorrido que los monumentos y el tiempo ofrecen a los visitantes.

Para la entrada de la noche, la luna llena empieza a alumbrar el contorno de un antiguo árbol ubicado a la derecha del complejo arqueológico mientras que una turista vestida de blanco inicia una oración en un idioma que no alcanzamos a reconocer. Sin interrumpir su ritual, nos da la sencilla explicación: ""¡No es el fin del mundo! Es la primera Luna Llena del Sexto Sol"".

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