Llegaron las cartas al Jaime Sabines

Juan de Dios e Irma Pérez fueron los que dieron lectura a las misivas. César Arturo Wesche
Juan de Dios e Irma Pérez fueron los que dieron lectura a las misivas. César Arturo Wesche

“A veces llegan cartas” fue el nombre del programa realizado en el centro cultural Jaime Sabines, donde Juan de Dios e Irma Pérez Luna dieron lectura a una serie de misivas conocidas universalmente debido a que sus emisores fueron personalidades como Sigmund Freud, Jaime Sabines, Rosario Castellanos, Pablo Neruda, Juan Rulfo, entre otros.

Las cartas leídas fueron la de Sigmund Freud a su esposa Martha Bernays, una de Napoleón Bonaparte y una más de Jaime Sabines a Chepita, esto en la voz de Juan de Dios.

Por su parte Irma Pérez dio lectura a las palabras de Rosario Castellanos, Frida Kahlo, Diego Rivera, Neruda y Juan Rulfo, mientras se proyectaba un video multimedia con canciones populares.

Este es un evento creado por la Subsecretaría de Planeación Educativa, único y realizado en el año en el que tratan de fomentar el arte, en este caso, la literatura, pues la institución mantiene su atención en otros asuntos. Juan de Dios Solís dijo que el propósito de este encuentro es motivar a la lectura, y que la mente creadora del evento fue la maestra Irma Pérez Luna, quien se especializó en Lengua y Literatura Española y es amante de la poesía y el buen decir.

Comentó Juan de Dios que niños, jóvenes y adultos deben leer, pero no como obligación sino por placer, ya que “nos debemos de dar cuenta que la lectura es un privilegio que debemos de degustar como la comida; cuando comemos el platillo que más nos gusta experimentamos un placer impresionante”.

Asimismo, indicó que el motivo de este evento es ir buscando qué tipo de lectura le gusta a cada quien, ya que habrá algunos que gusten de la poesía y otros que se interesen por la novela, ya sea romántica o de suspenso, por lo que destaca que las posibilidades son vastas.

En tanto, Irma comenta que este “es un encuentro, un espacio que surge como una remembranza un tanto nostálgica, porque las cartas, ahora, no es que estén abandonadas pero se usan menos”, y dijo que esta es una buena forma de compartir las cartas de amor de personajes de quienes se podría tener una percepción distinta debido a su involucramiento en las artes o las ciencias, pero acá se vuelven más humanos.

Señaló que la lectura no debe ser obligada sino que se debe contagiar y hacerla más cercana, animarla y compartirla; que debe empezar desde la casa y que hay en la biblioteca escolar una serie de autores, por lo que es un espacio idóneo para empezar a ser lector.