Londres * Agencias. El fenómeno en el que se ha convertido Kate Middleton a pocas semanas de la boda real ha sido aprovechado por las prestigiosas firmas de ropa, que reciben jugosas ganancias cada vez que la futura princesa exhibe algunos de sus modelitos.
Cuando Middleton se puso un trench de Burberry, en tan sólo 24 horas, la gabardina gris desapareció como por arte de magia de la tienda on line de la marca.
Lo mismo sucedió con el vestido que usó la noche de compromiso; no tardó mucho para que miles de copias se distribuyeran en el mercado de la moda. Se prevé que el vestido de novia de Middleton sea el más fotografiado de la historia. El diseñador elegido es máximo secreto y muchos creadores de primera se han lanzado a proponer sus particulares bocetos, desde Karl Lagerfeld a Valentino.Figuras como Carla Bruni y Michele Obama también se han convertido en íconos de la moda.











