Édgar Megchún, egresado de la Facultad de Artes de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, compartió un proyecto que buscaba brindar espacios y recursos para la comunidad estudiantil.
“Lo bonito de este proyecto, que se gestionó desde el año pasado y que se vio afectado por una movilización de directivos, es que permitió tener la oportunidad de que varios jóvenes empezarán a pintar por su propia voluntad”, dijo el creador.
Detalla que en un principio su proyecto consistía en que la institución tenía que costear el gasto de los creadores participantes y dotarlos de material, pero esto no fue posible debido a la movilización que hubo en la escuela. Por ello, algunos jóvenes se empezaron a organizar y buscaron la manera de cubrir sus propios gastos para pintar.
Destaca que tras las intervenciones de los jóvenes, la facultad ya parece una escuela de arte, por su colorido y los mensajes que transmiten los murales y que la hacen distinta a otras instituciones educativas.
Por el momento cuentan con unos 5 murales, pero esperan que más adelante se realice un nuevo proyecto que convoque a más estudiantes y que permita el desarrollo de la creatividad en la comunidad estudiantil.
Aunque los profesores se mostraron renuentes en un principio, hoy en día apoyan el proyecto impulsado por Édgar, que buscaba la expresión de los alumnos y dejar una huella de su paso por la institución.
“En un principio el programa tenía una línea que pretendía dar un mensaje institucional, ideológico o conceptos de cultura; sin embargo, por como se dieron las cosas, se ha dado una libertad total, solamente se pide cuidar la estética”, comentó.
Su mural
Sobre el mural, el cual trabajó por las tardes debido al sol que caía a plomo durante las mañanas, expone que retoma la propia identidad de la escuela, con los jaguares como símbolos. Dicho trabajo resalta la proyección del protector del día y de la noche mediante dos jaguares, uno negro y otro amarillo, con una representación de jade en la parte inferior que remite a lo místico de uno de los seres vivos que representan la selva.
En la parte exterior del mural, que se encuentra detrás de una de las aulas de la citada facultad, destaca un cielo con nubes y rayos que representa cómo el encuentro de dos deidades provoca algunos disturbios.
Megchún indica que él no hace bocetos sino que simplemente vino por invitación de la dirección de la Unicach para que creara un mural y él empezó a pensar sobre algo que fuera representativo de la escuela, por lo que se decantó por representar a los jaguares.












