Llevarán secuestro de Adal a la pantalla

Llevarán secuestro de Adal a la pantalla

El secuestro que Adal Ramones sufrió en 1998 será llevado al mundo del largometraje, pero teniendo como hilo conductor el cómo lo vivió su entonces pareja, a quien el mismo día del atentado le había pedido matrimonio.

La preparación del filme está siendo liderado por Paola Ramones, hija de ambos, quien ya está en la escritura del guión y sosteniendo conversaciones con productores.

El año pasado, Paola quien estudió cine en Los Ángeles, ya exploró el tema con el cortometraje ¿Quieren monólogo?, que dirigió y en el cual Adal recuerda el día de su secuestro, el cual es representado. “Ahora quiero explorar el lado de la mujer, nadie nunca habla de mi mamá, de lo que pasó en casa. Hay mucha gente que dice ‘son públicos’, pero hay una familia detrás de mi papá, se iba a casar, el día del secuestro acababa de pedir la mano de mi mamá y muchas personas no saben de esos detalles”, cuenta Paola. “Ya tengo en el ojo a una actriz que me fascina; siempre he estado obsesionada con la idea de cómo inicia y acaba (la historia) y estoy ya en eso”, añade.

El cortometraje, por lo pronto, llegaría al público este mismo año tentativamente de forma gratuita en Youtube o Tiktok. “Son 10 minutos y estoy viendo con plataformas a ver si se puede, si no, no pasa nada, ya se verá”, indica la realizadora que pronto iniciará un curso de Ópera Prima, con la idea de hacerse de más herramientas.

Estar en paz

Paola nació cuatro años después del secuestro. No lo vivió de primera mano, pero desde que tenía 6 de edad, supo de lo ocurrido. El incidente ocurrió en marzo de 1998, cuando el regiomontano y entonces conductor de Otro rollo fue atrapado cerca de su departamento en la Ciudad de México y privado de su libertad durante una semana, permaneciendo amarrado y alimentado únicamente con sándwiches y refrescos.

El propio Adal eligió al productor Guillermo del Bosque como el intermediario con los secuestradoreAs, dado que era alguien centrado y mental, para acordar el rescate de un millón de dólares. “Estaba editando (el corto) y decía ‘ah, se me olvida que es mi papá al que estoy poniendo en ese clóset y le estoy dando cara a los secuestradores’. Creo me ha ayudado mucho a quitarme el miedo de tocar el tema, le tenía pavor a lo que representaba el secuestro de mi papá y ha sido catártico para todos”, refiere. “Cuando mi papá vio el corto me dijo ‘estoy en paz con mi secuestro, no sabía que lo necesitaba (verlo en cine)’. Y pues sí, el arte sana y trasforma sentimientos muy fuertes. Desde los seis años yo me preguntaba quiénes fueron esas personas y me las imaginaba a ella y dónde había sido”, detalla Paola.