Fue una noche distinta muy distinta. La lluvia tomó por sorpresa al Festival Internacional Cervantino, en las calles se formaron ríos por doquier y la gente buscó refugio en todos los rincones del centro histórico de Guanajuato.
Una estudiantina, con la juventud a su alrededor, en un corredor se puso a cantar “El triste” de Cantoral, canción que en las últimas semanas ha estado en boca de todos tras la muerte de José José. Y ahí estaba la muchachada saboreando el dolor, sin pedir compasión ni piedad.
Eran cerca de las 20:00 horas cuando el cielo comenzó a alumbrarse con los truenos. Muchos chicos intentaban llegar a la Alhóndiga de Granaditas para escuchar a Tomback, un grupo de percusionistas ecuatorianos que combina elementos visuales con una variedad de géneros musicales que van desde un groove latino hasta rock y música electrónica, reproducidos únicamente con instrumentos de percusión y secuencias digitales.
Entonces la lluvia se convirtió en tormenta, con ráfagas de viento frío. Esos ríos de gente arrecieron su paso hacia los corredores, restaurantes, tiendas y túneles. Imposible llegar a la Alhóndiga. En redes sociales los organizadores anunciaron la cancelación del evento debido a las condiciones climáticas y porque para brindar seguridad a los artistas y al público, decidieron acatar las recomendaciones de Protección Civil.
Vendedores ambulantes con plásticos y paraguas surgieron por decenas y se sumaron a la inundación de las calles. Los artistas callejeros huyeron también hacia los techos, otros decidieron quedarse junto a sus cosas.
La velada era prometedora, se presentaría Larisa Hernández, quien fusiona el folclor guerrerense y la música electrónica, y Sun Meng, DJ originaria de Beijing, una de las tornamesistas más populares de la escena electrónica; así como DJ Kobre Chen, con más de 19 años en la escena musical.
Sin embargo, pasadas las 22:00 horas, el FIC anunció que aún no existían las condiciones climáticas para llevar a cabo el evento y también canceló.











