Lola Montoya celebra la vida

Fabián Rivera * CP. Lola Montoya es uno de los baluartes del teatro chiapaneco. Las historias de Lola recorren el imaginario colectivo de nuestro pueblo, y cada vez que sus personajes suben al escenario, ella toma un nuevo respiro. Mujer de trabajo, de sonrisa franca, que encuentra en el aplauso del público el principal alimento de su talento, que incluso ha cruzado las fronteras de Chiapas.

Así pues, el próximo domingo 27 de mayo, en punto de las 7 de la noche, la compañía de danza folclórica Candox, de Guadalupe Bautista, rendirá homenaje a esta mujer de amplia imaginación, que ha alimentado el corazón de varias generaciones de chiapanecos que abarrotan año con año sus funciones.

El homenaje contará con la presencia de personalidades de la cultura estatal, así como de iniciativas culturales que, congregadas en una misma voz, recordarán que Lola Montoya es uno de los tesoros de Chiapas. Experiencia y legado sobre el escenario.

A la querida Lola no le cabe la alegría en los ojos, y humilde nos recibe en su casa, en el “Calmecac”, para contarnos un poco sobre este reconocimiento que, a decir suyo, la toma por sorpresa.

“Yo no lo me lo esperaba, porque, aunque no me lo creas, yo soy muy tímida, me pongo a escribir pendejadas, feliz de la vida, pero ya hablar así en público y todo, como que me chiveo, como que no muy me gusta, soy muy tímida. Unos dicen que soy muy alzada, no es que yo sea alzada, lo que pasa es que no me gusta el reconocimiento y todo, pero lo acepto porque bastante es que se acuerden de mí, que me tomen en cuenta, ¿verdá?

“Sobre todo en este año que es tan importante pa’ nosotros, porque empezamos a celebrar los 25 años del ‘Conde Drácula’, 1987-2012. Nunca nos imaginamos que una obra de teatro iba a dilatar tantos años; nunca, ni por acá nos pasó”, expresa.

Entonces, los ojos de Lola parecen iluminarse con más fuerza, cuando recuerda los primeros años del “Conde”, que comenzó su recorrido hace más de dos décadas, y de cómo el público “se ataca de la risa”, porque, aclara: “Ja, si lo que les encanta es la pendejada”.



Retorno

“Ya ahorita tenemos dos funciones, el 12 y el 13 de junio, a las 9 de la noche, para que posteriormente, el 19 y el 20 de agosto, sea la develación de la placa de los 25 años.

“Develarán la placa dos talentos musicales: Federico Álvarez del Toro y Arturo Aquino. Así es que va a ser un acontecimiento muy bueno para Chiapas y todo, porque solamente una obra en Inglaterra, ‘Muerte en el Expreso Oriente’, dilató 20 años en escena”, comenta.

Entonces, ¿el Conde Drácula tiene un eco internacional?

“Sí, fíjate que una vez me contaron que filmaron la obra y la pasaron en una casa española, ahí en Madrid, y entonces, cada fin de semana se juntaban mexicanos a ver la obra, ahí en España, y les fascinaba.

Claro que hay muchas versiones de que la han pasado en video, en varias partes de la República, y aman a los chiapanecos, ya ves que el chiapaneco en donde quiera está”, señala.

“Bienvenido Conde Drácula” recurre a personajes clásicos chiapanecos, espantos como “La Tisigua”, “El Cadejo”, entre muchos otros, que cobran vida sobre el escenario. Pero estos espantos son “cabrones”, a decir de Lola Montoya, porque “no se quedan callados” y vienen desde el más allá a decirles sus verdades a los políticos en turno.



Entre crítica y entretenimiento

¿Ha tenido problemas con los políticos por esto?

“No, porque nunca lo decimos para insultarnos, todo lo que se dice, se dice dentro de los límites del respeto. Aunque a veces sí hay políticos que se molestan, que no les cae bien escuchar una que otra verdad incómoda. Como me dijo una vez un presidente municipal: ‘Vos ya ni la chingás, sólo no estás echando y echando’.

“Pero, como dijo don Samuel León Brindis, ‘el que no quiera que le mienten la madre, que no vaya al box’. Pues sí, el que no quiera que hablen de él, que no se meta de político. Pero siempre es con respeto, ni difamamos ni decimos cosas con dolo, hasta ellos mismos se ríen. De su labor, pues”.

“Bienvenido Conde Drácula” es una obra que se actualiza año con año. “Por el momento tenemos suficiente material para la función de junio”, dice Lola esbozando una sonrisa que termina en una franca carcajada, “ya con lo que han hecho ahorita los políticos tenemos bastante material”.

Así pues, Lola cuenta que, en su experiencia teatral, ha conquistado al público chiapaneco a lo largo de más de 25 años de trayectoria. Sin embargo, considera que lo no ha aprendido todo, y que tampoco lo ha ganado todo en la vida. “Uno de los públicos que más me ha costado es el de San Cristóbal, es un público muy frío, como la ciudad, y para ser sincera, me ha costado mucho”, confiesa.

El “Juan Tenorio Chiapaneco”, “La Marimba Arrecha” y “El Caracol Mágico” son parte de sus incursiones teatrales. Y todas y cada una de sus obras han sido pensadas para el pueblo, para su gozo.

Por eso la gente abarrota el teatro. Porque las puestas en escena buscan en el corazón de la gente, en sus raíces, en las tradiciones que paulatinamente y por influjo de la tecnología y la modernidad han ido perdiendo terreno. Ese es uno de los grandes triunfos de Lola Montoya: pensar en el pueblo cada vez que escribe una de sus obras, cada vez que su imaginación se monta sobre el escenario. Un merecido homenaje a una mujer que solo merece honores.