"Los años de ""fiebre"" de Le Clézio| en libro"

"México * El Universal. Cuando apenas contaba con 25 años, Jean-Marie Gustave Le Clézio enfrentó una etapa complicada en su vida, en la que se preguntaba de qué servía escribir poemas o relatos; no tenía respuesta, si acaso el convencimiento de que todo partía de la escritura en sí, ""que tantea con las palabras, que busca y describe con minucia, con profundidad, que se aferra, que trabaja la realidad sin concesiones"".

Con ese ánimo escribió los relatos que se engloban en el título ""La fiebre"", publicado en español por la editorial oaxaqueña Almadía, ""nueve historias sobre pequeñas locuras (que) son ficciones; y sin embargo, no han sido inventadas"", escribe el Nóbel de Literatura en la Carta-Prefacio que acompaña al volumen.

""Su materia fue extraída de experiencias que nos resultan familiares. Todos los días perdemos la cabeza debido a un poco de calentura, un dolor de muelas o un vértigo pasajero. Nos enojamos. Nos extasiamos. Nos embriagamos. Nada dura mucho tiempo, pero es suficiente. Nuestras pieles, ojos, oídos, narices y lenguas almacenan todos los días millones de sensaciones y ninguna es olvidada. He aquí el peligro. Somos volcanes en potencia"", añade.

De acuerdo con Martín Solares, editor de Almadía, el volumen es una especie de archipiélago formado por nueve islas de tamaño regular, en cada una de las cuales domina una sensación única, explorada con una prosa llena de recursos.

""Prácticamente son siete novelas cortas y dos textos breves. Tienen dos cosas en común: una altísima calidad en la escritura y el que cada texto explora alguna de las formas que puede provocar el delirio, en cualquiera de sus variantes: la enfermedad, la agonía, la insolación, el vértigo, el dolor o la fatiga extrema son los territorios sobre los cuales se mueve esta prosa de Le Clézio. Son nueve espejismos literarios de altísimo nivel"".



Obsesiones y desencanto

En ""La fiebre"" se reflejan dos obsesiones principales del escritor francés: explorar algunos de los estados fronterizos de la percepción humana y lograr una escritura literaria, en la que ya aborda algunos de los grandes temas de la vida: ¿por qué es necesario el dolor? ¿Hay manera de superar la soledad?

Editorial Almadía ya tiene un contacto anterior con Le Clézio, gracias a la publicación de ""El día que Beaumont conoció a su dolor"", ilustrado por Alejandro Magallanes, considerado por el mismo escritor francés como ""la edición más bella que habían hecho jamás de alguno de sus libros""; sin embargo, el interés por el texto surgió desde por lo menos cinco años antes de que recibiera el Nóbel.

Martín Solares recuerda que para entonces ya conocían el resto de relatos que conforman ""La fiebre"", un conjunto ""sorprendente por la diversidad de recursos empleados por Le Clézio: gracias a la riqueza de la escritura, a la variedad de personajes y conflictos, prácticamente no hay dos relatos iguales, con lo que cada uno representaba un reto particularmente complejo para cualquier traductor, por lo que decidimos invitar a un grupo de jóvenes autores a traducirlo"", a decir de Martín Solares.

La Carta-Prefacio que acompaña a ""La fiebre"" está firmada el 23 de octubre de 1964: una época en la que el joven autor está desencantado con las opciones que podría ofrecerle la vida burguesa en Europa.

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