"Verónica Huesca * CP. zCómo sería posible expresar por medio de las palabras toda una serie de ideas si no dispusiéramos de los colores?
Por ejemplo, cuando hablamos de una novela rosa entendemos que se trata de un tema romántico, en la que los enamorados se casan al final, después de vivir unas cuantas o muchas peripecias más o menos realistas.
Y también, al decir que tal persona se puso blanca como el papel al enterarse de la noticia, entendemos la idea.
Los viejos verdes, ya se sabe, cortejan a las jovencitas, mientras que los chistes colorados no deben contarse delante de los ninos para no ensenarles una mala conducta.
Un moretón está senalado, evidentemente por un terrible y antiestético color morado como resultado de algún golpe; por cierto que durante varios días éste color morado evolucionará volviéndose azul, verde hasta llegar a una tonalidad de amarillo enfermizo, antes de desaparecer por completo.
El amarillo es el color que compite con el verde en el rostro de las personas envidiosas, y la ira suele revelarse por un rostro de color púrpura o morado, aún cuando no faltará quien exclame: ""?estoy negro de coraje!"".
Y si se dice de alguien que es gris de pies a cabeza, se está implicando que esa persona carece de originalidad, personalidad o de alguna característica que la haga destacar.
Y zqué es un príncipe azul? Curiosamente no se trata del príncipe de los tuareg, los hombres azules que recorren el desierto del Sahara en su vida de nómadas. No.
Se llama así al príncipe encantador del que nos hablan en los cuentos de hadas, aquel que luce impecablemente bien vestido, pese a que lucha contra bestias, brujas y dragones en medio de rayos y centellas, para recoger la zapatilla de cristal de Cenicienta o despertar con un beso a la Bella Durmiente o a Blanca Nieves. Y claro, por anadidura es el hombre joven, rico y guapo, que todas las jovencitas esperan encontrar para que se case con ellas. zHay algo más gráfico que el color para expresar matices físicos o emocionales?
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