Los cuentos| en baúl del olvido

"Verónica Huesca * CP. Mucho se ha hablado sobre la presencia de la televisión y los videojuegos en la vida de los ninos convirtiéndose estos, en una ninera o una buena forma para entretener a los pequenos sin que los padres tengan que realizar un mayor esfuerzo.

Pero independientemente de sus efectos nocivos o sus beneficios, también se han convertido en los virtuales narradores de cuentos, es decir, zrecuerda cuando sus padres le leían cuentos al momento de irse a dormir?

Narraciones que hoy poco se efectúan, pues es más fácil ponerles alguna caricatura en la televisión para que actúen como adormecedores.

Pero zqué ha pasado con los cuentos, las fábulas e inclusive las canciones de cuna?

José Ricardo Ruiz de 69 anos, entrevistado en el parque Jardín de la Marimba senala: ""Yo le conté cuentos a mis hijos, me gustaban las fábulas de Esopo como 'El pastor y el lobo' que tienen un mensaje, una ensenanza; o 'La liebre y la tortuga'"".

Y es que estos cuentos y fábulas se caracterizaban por despertar la imaginación de los pequenos, debido a que incluso el narrador cambiaba el tono y timbre de su voz para darle a cada personaje un sello particular y así los pequenos pudieran identificar a los protagonistas.

""Ricitos de Oro y los tres osos"", ""La gallinita roja y el grano de trigo"", ""El patito feo"", entre otros, son narraciones nada violentas, en realidad se tratan de historias que acorde al intelecto de los pequenos explotaban las cualidades y virtudes de cada personaje, los suenos y fantasías o bien, reflejaban la curiosidad típica de los infantes.

""Hoy en día los ninos sólo hablan sobre los Power Rangers, el Hombre Arana, Batman o Superman, que está bien, pero las historias clásicas han pasado al olvido"", dice Miguel Solís, padre de familia de 56 anos.

Lo mismo sucede con las canciones de cuna, como ""Arrorró mi nino"", ""Este nene lindo""; o las legendarias canciones de Gabilondo Soler 'Cri Cri', cuyo grillito cantor nos hacía vivir las más maravillosas aventuras, llevándonos a mundos lejanos donde la imaginación no tiene límites y que al ritmo de ""La patita"", ""Los cochinitos"" o ""El ratón vaquero"" nos hacían bailar e irnos al país de los suenos a descansar.

Son costumbres que se han perdido ante los tiempos vertiginosos que vive la sociedad; sin embargo, narrar a los hijos estas entretenidas aventuras, es un regalo que el día de manana seguramente se lo agradecerán.

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