En los últimos meses, el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta) hizo entrega de los premios literarios a los que convoca anualmente: el Internacional de Poesía Jaime Sabines, el de Cuento Corto Eraclio Zepeda, el Internacional de Novela Breve Rosario Castellanos y el Nacional de Poesía Rodulfo Figueroa.
El Premio Internacional Jaime Sabines fue para el poeta Christian Jonathan Peña Rosales, por su obra (2060) Quirón. De acuerdo con el jurado calificador, “el poemario se estructura en un entramado muy fino entre la relación padre e hijo, Tierra y cielo, las constelaciones y la mitología. Es un libro que reta la inteligencia del lector e incide también en sus registros emocionales. Abre un nuevo espacio en el imaginario de la poesía mexicana al tratar de manera honesta y sencilla el complejo tema de la paternidad desde la experiencia del padre. Es un libro conmovedor que se compromete con la fragilidad y la verdad del alma”.
Por otra parte, el Premio Internacional de Novela se lo llevó el escritor Ernesto Lumbreras por Vals para lobos y pastor. El jurado calificador, conformado por Magali Velasco, Rosa María Roffiel e Isaura Contreras, indicó que se trata de una “novela de corte histórico con prosa fluida y alta calidad literaria”. Destacaron que la historia es una “excelente recreación de la bitácora de vida de un personaje real —el pastor protestante John Stephens, originario de Gales—, enriquecida por la ficción bordada por el autor o autora, con altas dosis de magia y fantasía”.
El Premio de Cuento Corto Eraclio Zepeda fue otorgado, en el mes de diciembre. En el acto celebrado en el Museo del Café se reconoció a José Rodrigo Ramírez del Ángel por su obra Tesis de la soledad. El libro de cuentos seleccionado fue galardonado por presentar “un muy buen manejo del lenguaje, que le otorga al volumen unidad de estilo y una calidad literaria que nunca se pierde, al configurar personajes tridimensionales, tanto femeninos como masculinos, y muchos de ellos reaparecen en diferentes relatos”.
En lo que corresponde al Nacional de Poesía Rodulfo Figueroa, el Ayuntamiento de Cintalapa y el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes, el ganador fue Hugo Ismael Medina Hernández por su poemario Okinawa, bajo el seudónimo “Ofuda”. La ceremonia se llevó a cabo el 7 de diciembre en dicho municipio.












