Los lobos aullaron

"Sara Regalado * CP. ""Como un lobo que defiende su presa a dentelladas"", así se aduenó del escenario el gran elenco que la noche del sábado daría vida a la obra de origen argentino ""Los lobos"". Seguramente, cuando Héctor Bonilla, director de la puesta, eligió a quienes conformarían su reparto, vio en cada uno de los que participan las características idóneas para cada personaje: Pedro Armendáriz, el político dinosaurio, totalmente viciado, sin vergüenza, olvidado de cualquier principio o responsabilidad hacía con el pueblo y convencido de que las cosas así son. Roberto D'Amico, el funcionario de derecha políticamente correcto, el que sabe con quien ponerse al tú por tú, a quien respetar y a quién sobajar, Rafael Sánchez Navarro, el idealista de izquierda, aferrado a una verdad, que aún desilusionado de su partido no quiere traicionar sus principios políticos, pero humano, también cae. Y, por último, Jesús Ochoa, un coronel que, con una educación militarizada, carece de sentido común y sólo está hecho para cumplir órdenes de sus superiores, el propio Jesús Ochoa platica de su personaje: ""La imagen del personaje está un poco transformada porque la obra original retrata a una clase militar que está más acostumbrada a ser ellos los quienes dirigen el país y la clase militar mexicana es gente acostumbrada a recibir órdenes sin pensarlo, aunque mi personaje tiene cierto sentido de la nobleza y también sus resbalones hacia la tomadera y las drogas"".

El argumento de la obra gira en torno a un fraude multimillonario en el que están inmiscuidos cada uno de los ahí presentes, en un sótano, donde nadie los ve, no los oyen, donde ni siquiera ellos se imaginaron juntos compartiendo un whisky y algunas confidencias del pasado y huyéndole al futuro.

""La intención es primero realizar un hecho artístico, que es la obra y su puesta y desde luego viene después una propuesta que va encaminada a que el público tome su propia decisión de qué es lo que vio; si vio una denuncia, si vio una comedia, si vio una tragedia o si vio un drama, la obra tiene de todo. Creo mucho en el teatro interactivo y en la responsabilidad que tiene el público en ejercer su derecho de interpretar lo que ve"", cometa Ochoa, quien pensó que sería difícil compartir escenario con quienes jamás había hecho teatro:

""No había trabajado en teatro con ninguno de ellos, con Pedro había trabajado en cine, con Rafael en televisión, pero con D'Amico y con Víctor nunca había trabajado en nada verdaderamente. No ha habido ningún problema hasta ahorita, lo que pasa es que el teatro muchas veces obliga a la gente a portarse bien. El teatro es algo muy puro, muy justo, pone a cada quien en su sitio y nos ha obligado a ser justos unos con otros, saber cuando el otro tiene la posición para dar el pase o cuando a uno le toca rematar y que le tiren bien el centro"", explica Jesús, futbolero declarado.

El quipo está conciente de que realizan una obra que incomoda a muchos, sin embargo: ""Por parte del poder no hemos recibido ni críticas, ni censura, ni halagos, ni felicitaciones, ni una sonrisa, ni un saludo nada... no se atreven"", finaliza Jesús.

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