Planteamientos y diálogos compartidos, tanto por mexicanos como por europeos, en torno al rumbo de las artes plásticas, se pueden observar en la muestra «Los modernos», en el Museo Nacional de Arte (Munal).
La muestra, integrada por más 140 piezas, busca provocar cuestionamientos, sorpresas y reflexiones sobre lo ocurrido en el arte de la primera mitad del siglo XX en México y Europa.
La exposición, curada por Agustín Arteaga, director del Munal, y Sylvie Ramond, directora del Musée des Beaux-Arts de Lyon, Francia, presenta muchas obras que se exhiben por primera vez en México.
En declaraciones al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Agustín Arteaga aseguró que la Revolución Mexicana y las dos guerras mundiales en Europa alteraron el pensamiento de los artistas y su creatividad plástica.
Si bien los artistas franceses son considerados los precursores del arte moderno, los mexicanos no fueron ajenos a las nuevas posibilidades que el arte encontró para expandir su campo de acción. Incluso Diego Rivera, Ángel Zárraga, Gerardo Murillo Dr. Atl y Lola Cueto conocieron de primera mano dichos preceptos en sus viajes y estancias en Europa, agregó.
Asimismo, señaló, André Breton, Wolfgang Paalen, Leonora Carrington y Remedios Varo, entre otros, visitaron o vivieron parte de su vida en México, a donde no solo trajeron nuevas propuestas estéticas de sus países de origen, sino que también retomaron ideas que ya se generaban aquí para darle un nuevo giro a las exploraciones europeas.
«Los modernos» está dividida en nueve núcleos temáticos que no responden a un orden cronológico, sino a discursos estéticos; es por ello que inicia con “Paisaje”, donde aparecen piezas de Albert Gleizes, Rivera y Albert Marquet, quienes ilustran los cambios fundamentales en la relación entre dibujo y pintura que ocurrieron en el paso del siglo XIX al XX.












