Los muros del Museo del Palacio de Bellas Artes se pintan de revolución, de esos trazos certeros y contestatarios creados por grandes artistas nacionales, que plasman desde las injusticias sociales hasta el choque dramático de la cultura nacional con la del vecino país del norte, así como los horrores de la guerra.
¿Males y problemas del siglo XX? Toca juzgar a los visitantes y para eso son los muros, para exhibir un arte que sea capaz de provocar reflexiones. Nada más. Con esa propuesta del curador Renato González Mello se inició el recorrido de prensa por la magna muestra “Pinta la Revolución: arte moderno mexicano, 1910-1950”, que abre sus puertas al público luego de una exitosa temporada en el Museo de Arte de Filadelfia.
Catalogada como la mejor exposición de 2016 en Estados Unidos por el diario The New York Times, y la muestra de arte mexicano “más sustancial” que se haya presentado en ese país, de acuerdo con el rotativo británico The Guardian, “Pinta la Revolución...” está por fin en el país natal de los artistas que le dan vida.
La exhibición se complementa con los murales que aloja el Palacio de Bellas Artes, así como con 23 películas mexicanas del acervo de la Cineteca Nacional, y unos 40 audios, algunos inéditos, que proporcionó la Fonoteca Nacional, todos con temas de la época, explicó Lidia Camacho, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).












