Encarnar a un general en plena Revolución Mexicana podría llevar fácilmente al cliché del hombre rudo, autoritario y bravucón. Pero para el actor Louis David Horné, quien da vida a Juan Alejándrez en la serie Como agua para chocolate, el reto fue justamente ir en sentido contrario. “Para mí era muy importante que no vieran a un actor joven interpretando un papel, sino a una persona real de inicios del siglo XX”, explica el actor.
Su personaje, que comienza como caballerango en la hacienda y termina convertido en coronel revolucionario, encuentra en la serie una profundidad que no tuvo en otras versiones de la historia. “En la película apenas aparece; aquí podemos ver de dónde viene, cómo piensa y cómo crece”, comenta Louis David sobre este arco narrativo que también explora la relación de Juan con Gertrudis.
Profesionalismo
Para lograrlo, Louis se apoyó en investigación histórica, clases de equitación y un trabajo detallado sobre el lenguaje del personaje. “Construimos su forma de hablar con rasgos rurales y trabajamos mucho el contexto. Incluso tuvimos clases de historia para entender mejor la época”, cuenta.
Pero lo que más le interesa destacar es la dimensión humana del revolucionario. “Lo bonito de Juan es que nunca ve a Gertrudis como inferior; siempre la ve como su igual. Incluso dentro de la jerarquía de la tropa”, afirma.
Esa mirada, dice Louis, rompe con el estereotipo del macho revolucionario. “Podríamos decir que es un hombre adelantado a su época”, considera. Para Louis, ahí radica también la vigencia de esta historia: “Habla del amor, que es algo que mueve a la humanidad. Y cuando se cuenta a través del realismo mágico y de nuestra comida, conecta con todos”.












