Con semblante serio, vestida con pantalones y chaleco negros y una camisa blanca, Emma Coronel, pareja de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, se presentó en la corte en Estados Unidos para acompañar a su esposo, quien recibió su sentencia, pero lo que más llamó la atención fueron sus joyas Cartier.
Aunque lució un outfit muy sobrio, lo que llamó poderosamente la atención fueron las impresionantes joyas que eligió para una fecha tan importante: un juego de pulseras Cartier de la colección Love, creada en 1970 por el diseñador Aldo Cipullo.
Esta importante casa joyera, favorita de miembros de la realeza y celebridades de todo el mundo, define su colección Love como un símbolo de amor eterno.
Estas pulseras, que son el objeto del deseo de hombres y mujeres de todas las edades, tienen pequeños círculos formados por dos semicírculos que simbolizan la unión de dos enamorados, y la pieza con la que se cierra la pulsera es un destornillador para “sellar un amor eterno”.
Esta colección, con casi 50 años en el mercado, es la joya icónica perfecta para aquellos cuyo amor no puede romperse jamás, y se presume fue una señal oculta que Emma le mandó a Joaquín al momento de ser sentenciado a cadena perpetua.
Toda una declaración de amor y de intenciones, porque si algo queda claro, después de este juicio, es que “El Chapo” sigue perdidamente enamorado de Emma; de hecho, en una de las audiencias que se llevaron a cabo, el juez llamó la atención a Guzmán Loera por no quitarle la vista de encima a su esposa.












