Lucila Mariscal pide a sus seguidores que oren por ella y por su salud; la actriz de 83 años cambió su vida a falta de trabajo y de dinero, ahora vive en un asilo para actores mayores, mejor conocido como La Casa del Actor, donde asegura que se le pasa bien a pesar de su situación actual.
Lucila, reconocida por su entrañable personaje Lencha, tuvo que deshacerse de sus cosas, algunas las vendió y otras las regaló, ya que al irse a vivir a La Casa del Actor, no iba a necesitar mucho de lo que tenía.
Se dice contenta porque está haciendo algo de provecho, cuidando a las personas de la tercera edad; el retiro aún no está en sus planes. “Llegó un momento en el que sí me cansé, dije, ‘qué barbaridad, tengo muchos gastos, estoy muy cansada, se me ha alejado mucho el trabajo’”, contó a programa Sale el sol.
Reveló que en La Casa del Actor, fundada por “Cantinflas” y que funciona como casa de retiro y asilo para actores y actrices retirados, todo el personal la trata con mucho cariño, toma terapia psicológica y su sobrino, quien lucha contra el cáncer de vejiga, la frecuenta.
Un pequeño descanso
En 2009 decidió abandonar los escenarios debido a una depresión por la desaparición de su hijo Andrei Alexis Hernández Mariscal, quien era en ese momento el subdirector de seguridad de Linares, Nuevo León.
Mariscal no piensa aún en el retiro, le gustaría seguir trabajando, porque eso para ella es como una vitamina. “Pidan por mí, por mi salud, por mi bienestar, ¡y porque me den trabajo!”, expresó.












