Dos hechos históricos que tuvieron lugar en Sonora —los destrozos causados por la llegada del huracán Liza en 1976 y el genocidio por mandato de Pancho Villa en el pueblo de San Pedro de la Cueva— fueron plasmados por el escritor Luis Núñez Noriega en sus novelas Camaroneros y La raíz de la uvalama.
Ambos libros fueron presentados en el restaurante Candilejas, donde autor adelantó que en Camaroneros relata la historia de unos pescadores que naufragaron por causa del huracán Liza, el cual azotó las playas de Baja California Sur y parte de Guaymas, Sonora, en septiembre de 1976.
“Fue un hecho que nos marcó a todos cuando éramos muy jóvenes. Estábamos en la escuela y una persona llegó para avisarle a una de nuestras compañeras que su padre había desaparecido, pues la embarcación en la que estaba se había hundido. De esa embarcación solo hubo un sobreviviente que pudo flotar en el mar al montarse sobre un tanque de gas hasta que fue rescatado por elementos de la Marina”, comentó.
Gracias ese sobreviviente, añade, pudieron rescatarse muchas anécdotas de la tripulación, mismas que él retomó para escribir Camaroneros, publicada por Ala Ediciones. “Sentí que era necesario contar esta historia. Dar a conocer quiénes eran los tripulantes, qué es lo que hacían y qué pasaba con ellos. Fue también una manera de descargar un peso que sentía sobre mis hombros y que gracias a la escritura pude quitármelo de encima”, mencionó.
Su libro es el testimonio de esos hombres de trabajo duro, “que salen en busca del sustento a través de la pesca del camarón, con la esperanza de que eso resuelva todos los problemas que tienen en su vida”. Por otro lado, detalló que La raíz de la uvalama retoma un hecho muy poco conocido en la historia nacional y que tuvo como principal responsable a Pancho Villa, quien fue el causante de un genocidio en San Pedro de la Cueva, en la sierra de Sonora.
“Es un suceso que no se ha dado a conocer mucho en México pero que marcó a Sonora. Es sobre la llegada de Pancho Villa a San Pedro de la Cueva, que era una zona muy tranquila, ya que ahí habitaban muchos campesinos que eran actores pasivos dentro del movimiento de la Revolución Mexicana”, relató.
El “Centauro del Norte” venía confrontándose con los ejércitos constitucionalistas dirigidos por Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, con los que había perdido la batalla tanto en Celaya como en Agua Prieta. “Tras los fracasos de Francisco Villa, este se ve obligado a escabullirse por medio de la sierra, llegando hasta San Pedro de la Cueva, y ahí descubre que uno de sus sobrinos fue abatido por los pobladores debido a que pensaron que era un ladrón”, destacó.
El sujeto que mataron los pobladores “era integrante de una de las avanzadas de Francisco Villa y eso provocó que él descargara toda su furia en contra el pueblo, por lo que ordena exterminar a todas las personas; sin embargo, sus hombres de confianza lo hacen recapacitar diciéndole que no había necesidad de llevar a cabo tal masacre”.
Luis cuenta que después de esa charla Villa ordena matar solo a los hombres, por lo que empieza la ejecución, hasta sumar más de 80 muertos. “Cuando ya iban muchas personas muertas sale el párroco de San Pedro a pedir clemencia por su gente. Sin embargo, Francisco Villa le dispara en la frente, lo que hizo que sus hombres se le revelaran. Uno de los cercanos a Pancho le dijo que eso podría afectar su postulación a la presidencia de la República si continuaba con el genocidio”, refirió.
Estas novelas pueden ser adquiridas contactando a la editorial a través de la página de Facebook Ala Ediciones.












