Lo que convierte el pensamiento del filósofo mexicano Luis Villoro en ideas poderosas que siguen interpelando por su vigencia es que surgen de la pasión y de la experiencia vital, afirma la filósofa e historiadora de la filosofía Aurelia Valero, quien es coordinadora del libro titulado Herencias y rupturas. Aproximaciones a la vida y la obra de Luis Villoro, a cien años de su nacimiento, que acaban de publicar El Colegio Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México-Instituto de Investigaciones Filosóficas.
La también doctora en Historia por El Colegio de México asegura que una de las ideas centrales de Luis Villoro y que recorre su obra es la de cómo poner la razón al servicio de la emancipación, es decir, cómo la razón puede ayudarnos a liberarnos de la dominación, que es algo que se puede ver y encontrar en sus distintas exploraciones.
“Incluso cuando explora terrenos que rozan lo inefable, lo que no se puede expresar con palabras o que cuesta verbalizar, como la experiencia espiritual, él nunca se queda contento, dice: ‘todas estas experiencias las necesitamos justificar a partir de razones’. Él ve de manera muy clara que a veces la razón puede instrumentalizarse y puede servir al poder, a veces con gran frecuencia la razón se pone al servicio del poder y entonces se convierte en un instrumento para la servidumbre”, afirma Valero.
Estilo
Sin embargo, apunta la estudiosa, que, para el autor de libros fundamentales como Los grandes momentos del indigenismo en México y Estado plural, pluralidad de culturas, la razón también nos puede emancipar y para ello es necesario que se convierta en una razón crítica, lo que él llama “la razón disruptiva”, es decir, aquella que cuestiona, que transgrede, que no toma las cosas por sentado y es por la que él apuesta.
“Este tipo de razón nos da valores y principios en torno a los cuales nos podemos organizar de forma ética y respetuosa, mientras que la otra razón, la razón instrumental, es justamente la que hay que estar combatiendo constantemente”, señala la coordinadora del libro que congrega las miradas de Roger Bartra, Carmen Villoro, Ambrosio Velasco Gómez, Márgara Millán, Guillermo Hurtado, Adolfo Castañón, Renata Villoro, Teresa Rodríguez, Raúl Trejo Villalobos, Carlos Alberto Sánchez, Carlos Montemayor, así como Luis Villoro y Aurelia Valero Pie.












