Hace un año, cuando los teatros tenían unos días cerrados, la actriz Luly Garza decidió seguir con la función y tomó su computadora, se conectó a Facebook y en una transmisión en vivo representó el monólogo El testamento de María, con la misma pasión e intensidad con que lo ha hecho desde 2016, dando el paso antes que nadie hacia las transmisiones vía streaming. Doce meses después repite la experiencia, pero ahora con toda una planeación.

“La verdad, a mí me ha costado trabajo entregarme a esta idea de transmitir las obras tal y como fueron montadas en el teatro; también me atoré un poco porque mi autor es uno importante (Colm Tóibín) y tenía ciertas limitaciones en mis permisos de videograbar”, cuenta.

Luly explicó que hace un año realizó esa presentación en Facebook Live, justo el día en que tenía su segunda función en La Teatrería, que por la pandemia ya no se pudo realizar, pero asegura que todo fue de manera impulsiva; lo único que hizo fue sentarse en una silla y ante la computadora interpretó el texto al público casi como una lectura, logrando 3 mil 300 reproducciones.

Esta no es una obra fácil para Garza, porque en esta pone ante los ojos del espectador a una María muy humana, a una madre judía que no entiende lo que acaba de vivir y siente culpa porque presenció la siniestra crucifixión de su hijo (Jesús) y ante el terror de sentirse amenazada terminó por huir, abandonando a su hijo en el momento en que más la necesitaba. “Ha sido mi gran máster en actuación, es un texto que tiene muchas aristas, es muy complejo y con muchos matices”, refiere.

Bajo la dirección de Itari Marta, Luly comenta que logró una interpretación tan entregada que ha aprendido a aceptarse tal como es. “Este ritual de desnudarme cada vez de una manera tan temeraria, a lo largo de los años ha hecho que mi relación conmigo misma sea mejor”, aseguró.