"Ma. Antonieta Valera de la Torres * APN. La semana pasada se cumplieron 200 anos del nacimiento de Charles Darwin, y al escuchar su nombre se ha venido a mi mente la teoría de la evolución de las especies que devino en el surgimiento de la raza humana. Podremos estar o no de acuerdo con ésta, pero en lo que podemos coincidir usted y yo es que cuando nace un chimpancé, caballo, borrego o cualquier animal, sorprende lo hábil que es; en cambio, un bebé recién nacido depende exclusivamente de su madre y de los demás. Por ello algunos hablan de un segundo nacimiento que se da dentro de la sociedad. Un nino no puede prescindir de la sociedad porque no puede valerse por sí mismo, tenemos que aprender de los otros. De ahí que la dimensión de ese segundo nacimiento es la educación. Es decir, cada ser humano cuando nace no tiene que inventar toda la vida humana, pues por medio de la educación puede recibir la experiencia, la memoria, los conocimientos de los seres humanos que han existido antes, de tal modo que sus elecciones ya vengan apoyadas por esa experiencia humana.
La educación puede entenderse también, como un instrumento para luchar contra la fatalidad social, contra esa fatalidad que hace que el hijo del pobre siempre tenga que ser pobre, que el hijo del ignorante siempre tenga que ser ignorante. La educación produce ese cambio, y eso es lo que el estado tiene que garantizar, que la educación llegue a todos.
La educación es una demanda social y la única forma de que la educación adquiera importancia, es que la gente, los ciudadanos, presionemos a nuestros gobernantes y comencemos a orientar, durante las campanas electorales, las pugnas entre los candidatos a ocupar puestos políticos de acuerdo con el peso de sus propuestas en el campo educativo. La educación no es un problema sólo del gobierno o de los padres e hijos, sino de toda la sociedad.
No obstante, hoy día se ha creado una educación de varias estrellas, como los hoteles o restaurantes, los de cinco destinados a una elite privilegiada que puede pagarla, pero por la otra una educación que ha ido degradándose poco a poco hasta llegar a ser una especie de ""macdonalización"" de la educación al más bajo nivel en el que simplemente se ensena a la gente a obedecer, a no morder y a trabajar en lo que tenga que hacer.
Mientras no se torne general la preocupación social por la educación, no como la posibilidad de ubicación en el campo laboral, vía para ganarse la vida, sino como la creación de seres humanos en sentido pleno, integral, con todas sus dimensiones ciudadanas y creativas, esto es, con todas las potencialidades que debamos desarrollar como personas y no como si fuéramos animales a domesticar.
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