"Nueva York * Agencias. Cierto, cuatro minutos no bastan para ver en vivo a Madonna, menos cuando la diva del pop está presentando su material musical y, encima de todo, tiene a otra súper estrella invitada en un miniconcierto gratuito.
La artista ofreció un show case en el Roseland Ballroom, de Nueva York, donde dos mil afortunados pudieron verla en vivo y en directo interpretar seis temas, cuatro de ellos pertenecientes a ""Hard candy"", su nuevo álbum, que se ha convertido en un éxito instantáneo en ventas. Los asistentes al miniconcierto ganaron sus entradas gracias a diferentes promociones de la radio o bien se trataba de personalidades de la industria discográfica.
Pero, desde luego, los más entusiasmados eran los fanáticos de la ""Reina del Pop"" que hicieron fila a las afueras del lugar desde horas antes.
Sin embargo, cualquier espera es poca cuando se trata de ver a Madonna en escena.
Para muchos asistentes era la primera vez que tenían oportunidad de apreciar en vivo y en directo a la intérprete; otros ya tenían un largo historial.
Todos, no obstante, compartían la misma emoción: escucharla y, sobre todo, verla duena de la situación, maestra en el arte de impresionar.
Y lo que el público esperaba, lo consiguió: a pesar de que el show case no duró más allá de 40 minutos, la estrella de la música realizó un despliegue técnico y artístico como sólo ella sabe hacerlo.
Se portó humilde: ""Me siento como la primera vez que pisé un escenario. He grabado tantos discos que parece que ya son 100, pero cada que presento uno nuevo es como si fuera la primera vez"".
Apareció vestida con pantalón de satén negro, corsé y botas hasta las rodillas.
Desde el primer momento sedujo a los asistentes con su enérgico baile, movimientos sensuales y, desde luego, con una impresionante figura.
Presentó ""Candy shop"", luego ""Hung up"", ""Give it 2 me"" y ""Miles Hawai"", al igual que ""Music"", uno de sus grandes éxitos de la década.
Sin embargo, el punto álgido del show fue cuando invitó a Justin Timberlake a acompanarla para cantar a dueto ""4 minutes"", su más reciente sencillo.
La combinación de ambas estrellas fue delirante, explosiva, y sin duda quedará grabada en la mente de la audiencia. Justin casi le roba el show a Madonna, pero consciente de quién era la estrella de la noche, optó por asumir un rol pasivo para dejar que la cantante brillara como siempre lo ha hecho.
La actuación de Nueva York fue la primera de una serie que se efectuará en grandes capitales como París y Londres, todo esto como parte de la promoción de ""Hard candy"" por varios países.
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