Aunado al problema de la custodia de su hijo Rocco, Madonna podría enfrentar una batalla legal más por otro de sus pequeños, pues resulta que la familia biológica de su hija adoptiva, Mercy James, la quiere de regreso en Malawi. Según un diario británico, una amiga de la familia declaró que la familia nunca tuvo la intención de separarse de Mercy para siempre, y de haber sabido que la “Reina del Pop” no la regresaría a su hogar, jamás la hubieran dejado ir.
La adopción de James se dio en 2009 cuando tenía 4 años. Su madre murió durante el parto, por lo que su familia no podía hacerse cargo de ella, así que la enviaron a un orfanato, de donde supuestamente la sacarían apenas cumpliera 6 años.












