La escritora Margo Glantz (1930) hizo su solicitud de admisión a la Casa de México en Francia, ubicada en la Cité Universitaire de París, el 28 de enero de 1954; cuando, siendo licenciada en Letras, quería continuar sus estudios de posgrado en la capital gala y pidió ser admitida a partir del 14 de noviembre de ese año y residir ahí durante 1955, según consta en el expediente que conserva la conocida como la Maison du Mexique.
Esta ficha, y otra en la que el pintor Francisco Toledo (1940-2019) solicitó su admisión en 1960, para vivir ahí un año, son parte de los documentos que integran la exposición “La Casa de México. Residencia estudiantil en el corazón de la Ciudad Universitaria”, curada por Iliana Ortega, que exhibirá el repositorio digital Memórica.
La muestra, detalla en entrevista con Excélsior Claudia Saucedo González, directora de la casa, echa luz sobre la historia, la arquitectura y los acervos que resguarda este inmueble inaugurado el 8 de octubre de 1953 con la idea de promover, tras la Segunda Guerra Mundial, “la convivencia de las naciones y el intercambio cultural para promover la paz”.
Diseñada por los arquitectos Jorge L. Medellín y Roberto E. Medellín, la Casa de México fue desde el principio parte del proyecto de la Ciudad Universitaria gala, construida en 1925 y concebida como “un lugar único en el mundo”, que ahora incluye 43 casas de 27 países; y se están construyendo las de China y Egipto, afirma la promotora cultural.
“Es un espacio grande de dos parques arbolados, con jardines e instalaciones deportivas. La Casa de México está compuesta por dos edificios conectados por un pasillo, uno de cinco pisos y el otro de tres. Nos pareció importante presentar la institución a través de Memórica, para que se conozca mejor su funcionamiento”, agrega Claudia Saucedo.
La exposición presenta diversos documentos fundacionales de la Maison du Mexique, como la fotografía de la colocación de la primera piedra, el 17 de julio de 1951; notas de prensa de la época, discursos, planos de la construcción y los expedientes de huéspedes reconocidos. La funcionaria destaca la exhibición de algunos de los libros de la Biblioteca Sor Juana Inés de Cruz, integrada por entre 12 y 15 mil ejemplares. “El título más antiguo es de 1730, una narración de Hernán Cortés sobre la Conquista de México. En su momento fue considerada una de las más importantes sobre cultura mexicana en Europa. Ahora es diferente por las posibilidades que da lo digital”, indicó.
Los cibernautas podrán admirar, además, la escultura El beso, de Manuel Felguérez, e imágenes de la fachada lateral, donde se encuentra un bajorrelieve en piedra que hace referencia al descubrimiento de pinturas mayas en el sitio arqueológico de Bonampak.











