Manos de Piedra

Manos de Piedra

Esta historia fue protagonizada por el venezolano Édgar Ramírez junto al ganador del Óscar Robert De Niro. El boxeador Roberto Durán debutó profesionalmente en 1968 a los 16 años y se retiró en 2002 a los 50 años de edad. En junio de 1980, venció a Sugar Ray Leonard consiguiendo así el título peso wélter del Consejo Mundial de Boxeo, pero asombró al mundo del boxeo cuando cinco meses después en el partido revancha, volvió a su esquina diciendo: “No más”.

La película narra la vida del mejor boxeador de peso ligero de todos los tiempos, Roberto Durán, apodado “Manos de Piedra”. Tras haberse preparado exhaustivamente para la pelea de su vida contra el gran Sugar Ray Leonard; en el último round Durán se giró dando la espalda a su contrincante y diciendo en voz alta: “no más”, lo que provocó un cambio en su trayectoria generando toda una serie acontecimientos históricos sobre este emblemático boxeador.

Desde una torre en el centro de Manhattan, Roberto Durán y Édgar Ramírez avistan la estructura del Madison Square Garden. Es un escenario entrañable para el ícono panameño del boxeo. “El Garden, muchos buenos recuerdos”, dice Durán sobre el coliseo de Nueva York donde conquistó dos títulos mundiales, cuando en 1972 ganó el primero de su extraordinaria carrera y en 1983, al redimirse del tristemente célebre “no más” con su tercero.

Durán tiene 65 años y preserva intacta la pletórica personalidad, contando anécdotas y chistes, como solía hacerlo en su apogeo de demoledor y frontal boxeador. Filmada en Panamá y Nueva York, la cinta del director venezolano Jonathan Jakubowicz es el relato del hombre que surge de la pobreza absoluta a la riqueza y fama. Treinta y cinco años después de representar a Jake LaMotta en Toro Salvaje, Robert De Niro tiene el papel de Ray Arcel, el septuagenario entrenador de Durán. Y el laureado salsero Rubén Blades hace de Carlos Eleta, el apoderado del campeón.

Para Manos de Piedra, Durán fue el mentor de Ramírez, un neófito del boxeo cuando le ofrecieron el papel. Ramírez nunca había boxeado, no conocía absolutamente nada, se mudó a Panamá para comenzar el proceso. Roberto y sus, estuvieron muy pendientes y fueron sus primeros entrenadores

Jakubowicz intenta hacer varios guiños cinematográficos con Toro Salvaje, incluyendo el uso de blanco y negro durante un flashback de 1950 cuando se muestra el momento en que Arcel se niega a jugar béisbol para la mafia, lo que significa que el entrenador puso en riesgo su vida al entrenar a Durán en los años setenta.

Aunque Manos de Piedra no se aleja de lo convencional en este tipo de películas, un boxeador que sale de la pobreza, llega al estrellato, cae y se redime, Ramírez y Durán creen que esta historia cautiva desde el plano psicológico del deporte. No solo se trata de boxeo, se trata de la vida de él, cómo llegó hasta arriba, el hambre que pasó, el sacrificio que pasó, los robos que han pasado en el boxeo, los amigos que te explotan, los mismos amigos que te roban.