Como una cabina de radio fue usada la sala de Rectores de la librería José Emilio Pacheco del Fondo de Cultura Económica (FCE) para la presentación del libro Marabunta, merecedor del Premio Nacional de Poesía Amado Nervo 2017 y de la autoría del chiapaneco Balam Rodrigo.
Este evento fue grabado en vivo para el programa radiofónico Carruaje de Pájaros que se transmite a través de la frecuencia del 102.5. Balam comentó, en una de sus primeras intervenciones, que este es el más íntimo de sus libros, ya que es un recordatorio constante de sus vivencias al lado de su padre, quien lo nutrió de historias para crearlo.
Comenta que comenzó a escribirlo en el año 2003, de acuerdo con las primeras notas que tomó, lo que significa que concebirlo le llevó al menos 14 años, ya que el libro vio la luz en agosto del año pasado cuando resultó ganador del citado premio.
Explica que quienes piensen que él escribe para ganar premios y publicar de manera inmediata están en un “grosso error”, ya que él es muy tajante en la construcción de sus libros y que tarda por lo menos 5 años en el proceso de escritura.
Dice que el libro no había sido concluido debido a que no se sentía con la experiencia necesaria. También destaca que parte de su proceso es escribir en libretas a lápiz, y que después pasa sus escritos en limpio a otra libreta y por último a una computadora. Por ello no le interesa si las computadoras se estropean, ya que él cuenta con el respaldo de sus discos duros en las libretas.
Acerca de Marabunta, expresa que la construcción de este texto fue un proceso muy personal, porque desde el principio él quiso hablar de su experiencia y la de su familia como vendedores ambulantes callejeros en Guatemala.
El libro, galardonado el año pasado, es de carácter testimonial. Fue construido con el apoyo de dos becas y un taller, por lo que uno de los tutores pensó que eran minificciones creadas por Balam, pero el autor respondió que no, que la mayoría de los asuntos que se plasman ocurrieron en realidad.
Agrega que esta obra puede servir para reflexionar acerca de la escritura que se está creando desde la frontera sur, usando un lenguaje propio de la región de Centroamérica.
“Lo más importante es que el libro pone el dedo en la llaga de la frontera sur con un lenguaje creado desde Chiapas, pero no alcanzan los dedos para ponérselos en las llagas abiertas como la migración o la desaparición. Trata de personas entre otras problemáticas, pero no pretendo hacer periodismo sino poesía”, finalizó el autor.












