Mirar al pasado es una de las formas en las que se puede entender el presente. Esta es una idea que tiene clara Marcel Velázquez Castro, especialista en literatura e historia cultural del siglo XIX de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de Perú. Ante el confinamiento impuesto por el gobierno de Perú en marzo de 2020 para responder a la pandemia de covid-19, Velázquez tenía claro que debía exponer que muchos discursos de exclusión no eran nuevos en la sociedad peruana y que se reeditaban en esta nueva emergencia de salud pública.
El resultado fue Hijos de la peste. Una historia de las epidemias en el Perú (Taurus, 2020), en el que analiza la representación de la epidemia, la sociedad y los personajes en el gobierno en el contexto de cuatro epidemias que golpearon a ese país en siglo y medio: fiebre amarilla (1868), peste bubónica (1903), influenza (1918) y cólera (1991).
Hijos de la peste recoge las reacciones de medios impresos sobre el tratamiento de estas epidemias. “Es una respuesta a lo que estábamos viviendo. Hice énfasis en las respuestas culturales que provocaron cuatro epidemias significativas en la historia de Perú: fiebre amarilla a mediados del siglo XIX; peste bubónica a inicios del siglo XX; influenza en 1918-1919 y la epidemia de cólera en 1991. Estas las contrasté con lo que estábamos presenciando con el covid-19. Busca indagar en ciertas prácticas culturales asociadas al miedo, a la violencia y al humor. Creo que lo más novedoso del libro está en eso último. A las pandemias siempre se les asocia al miedo y a la violencia, pero lo que encontré fue una gran variedad de bromas y chistes que empezaban a hacerse después de estas pandemias”, comentó.
¿Qué papel cumple el humor en una epidemia?
En Lima había una revista muy importante llamada Monos y monadas, una publicación muy desenfadada, moderna, que se burlaba mucho del higienismo autoritario de las élites, que aprovechando la epidemia de peste buscaban imponer determinadas prácticas y destruir prácticas de los sectores populares. Estas revistas ridiculizaban la lógica del poder científico y político. Otra era Fray Cabezón, beligerante contra la Iglesia. Ponía en evidencia la lógica de control que se desataba después de las epidemias sobre los cuerpos no de todos sino de los sectores populares.
¿Qué ocurre hoy con el uso de redes sociales?
Son vehículos formidables de noticias falsas. Eso y la criminalización de la transgresión. En Lima hubo tal pánico que se estigmatizó a las personas que salían a trabajar en el confinamiento porque viven de su trabajo diario. Para la clase media fue muy cómodo criticarlas. Esto desnudó mucho de la estructura comunicativa de nuestro tiempo.











