Marcelino Champo retrata a los ídolos de México

Marcelino Champo retrata a los ídolos de México

El escritor Marcelino Champo brindó una entrevista para hablar de su nuevo libro, Vida y destino en un corrido; grandes éxitos de Valentón Grajales (Tifón Editorial, 2020), material que ya se fue presentado y comentado en la página de Facebook de la asociación civil Transversa.

El creador de obras como Bajo los pies de Judas y Cuentos para matar corderos lanzó este título cuyo origen se remonta al 2016 en la ciudad de Santa Fe, Argentina, durante una estancia académica.

Con este material, Marcelino explora la novela. Aunque, para algunos, Bajo los pies de judas también pertenece a ese género, para el propio autor es más un libro de cuentos.

Asimismo, en esta ocasión aborda un tema que siempre le había llamado la atención y que tiene que ver con la concepción de los ídolos del pueblo.

¿Cómo nace la idea de la novela Vida y destino en un corrido; grandes éxitos de Valentón Grajales?

Empezó como un ejercicio en cuadernos de apuntes, pero como vi que se estaba extendiendo decidí hacer un proyecto mucho más estructurado, una novela en la que se contaran muchas historias a partir de un personaje central que sirviera como hilo conductor.

En una entrevista decías que siempre te había llamado la atención un tema: la concepción del ídolo del pueblo como un espejo de este. ¿Por qué?

Creo, en verdad, que para conocer un país, un pueblo, habría que ver a sus ídolos, los referentes que se tienen y que se vuelven hasta intocables e intachables. Ídolos que en determinado momento terminan por derrumbarse después de que muestran una parte que sus mismos seguidores niegan u ocultan. Esto me llamó la atención quizá porque, en la lejanía, trataba de entender a México, más allá de los libros que había leído; quería comprender cómo construimos nuestros íconos, a pesar de que muchas veces suelen decepcionarnos.

¿Cuál fue la idea de mezclar en esta novela la música popular con los problemas sociales de México?

Mira, creo que la música es testimonio, más allá de divertimento. Uno de los libros que sirvieron como referentes para este proyecto fue Los mil y un velorios, de Carlos Monsiváis. En este, Mosiváis nos muestra la historia de la nota roja en México, y precisamente el corrido tiene un papel fundamental, ya que a través de este el pueblo podría enterarse de las hazañas, batallas y desgracias que acontecían en diferentes rincones.

A falta de medios y por el analfabetismo imperante en gran parte del país, la música era el puente con el mundo para muchas personas; los corridos decían lo que uno tenía que saber. Y creo que esto, de una manera distinta, continúa.

La música es la voz de una época. Lo que hice fue preguntarme qué música reflejaba lo que estaba viviendo México en ese momento: violencia, desapariciones, feminicidios, narcotráfico. Temas que hoy en día, lamentablemente, siguen vigentes. Este fue mi punto de partida a la hora de escribir.

¿Por qué crees que sea muy común que se relacionen la música popular, el narcotráfico y los sectores que viven en la pobreza?

Como te decía, la música es también reflejo de un momento histórico. Monsiváis lo definió muy bien en Los mil y un velorios, pero más allá de esto, esta expresión artística es también un punto de fuga para sectores oprimidos; ahí reflejan anhelos, miedos, rencores, pasiones, en fin, todo el mosaico de emociones y sentimientos que uno lleva dentro y que solo podemos sacar a la superficie por medio de dos o tres estrofas y una guitarra. México es un país pobre, violento, machista, con muchos prejuicios y sobre todo dueño de una soledad inmensa, ¿qué música crees que puede escuchar un lugar así?

Claro, habrá quien sea la excepción a la regla y en su Ipod o celular escuche las “Estaciones” de Vivaldi, qué bueno; pero la llamada música popular es también un punto de expresión, tiene una estética, una historia, una denuncia, un discurso, tiene a sus héroes y villanos, es todo un mundo que hay que revalorar y comprenderlo, más allá de los prejuicios. En la medida en que entendamos esto, quizá, podremos conocer mejor nuestro país.

¿Quién o quiénes son los personajes que te inspiraron a crear a Valetón Grajales?

Creo que hay varios, por la cuestión de los corridos y la música de banda están Chalino Sánchez, Valentín Elizalde, Los Tigres del Norte y Banda El Recodo, pero también están Las Jilguerillas, un dueto mítico; Joan Sebastian, José Alfredo Jiménez y, claro, Jenni Rivera y la gran Selena. México tiene muchos ídolos, algunos quizá no tan reconocidos, como Toña la Negra, pero, como te decía, ellos reflejan un poco, o un mucho, de lo que somos.

¿Qué parte del México intentas representar en Valentón Grajales?

El México con el que nos encontramos diariamente cuando salimos a la calle y que, muchas veces, nos negamos a ver o simplemente le damos la espalda.

¿En este libro exploras algún género literario que no hayas trabajado anteriormente?

Para mí, es mi primera novela, aunque hay gente que me ha dicho que el libro anterior, Bajo los pies de Judas, es también una novela; quizá esto se deba a que dicho trabajo está hecho por un conjunto de relatos que se entrecruzan unos con otros y eso le da el formato de una sola historia fragmentada, aunque para mí se trata de un libro de cuentos. En todo caso, quien tiene la última palabra es la y el lector, ellos deciden. Vida y destino en un corrido; grandes éxitos de Valentón Grajales sí es una novela en su totalidad, así lo pensé desde el inicio y, para mí, es mi primer intento en este género.

¿Los ídolos nacen o se hacen?

Los construimos y destruimos todos los días; algunos se olvidan, otros siguen ahí, esperando la atención de los fieles.

He leído por ahí que Vida y destino en un corrido; grandes éxitos de Valentón Grajales es un libro con un diseño muy particular. ¿De quién fue la idea de presentar la historia como un libro-objeto?

La idea fue de Juventino Sánchez, él es el diseñador de este libro y también el director de la editorial que lo publica, Tifón, en la cual también están otros de mis textos como Bajo los pies de Judas y El jardín de Goebbels. El objetivo con este formato es crear el concepto de un CD, de esos que podías comprar en algún bar o en la calle.

Juventino y su proyecto editorial tienen esa gran característica, en la que tu idea se refuerza con el diseño del libro, lo que me parece genial.

¿Dónde puede el público adquirir el libro?

Lo pueden adquirir conmigo, me pueden contactar directamente a través de las redes sociales. En Facebook me encuentran como Marcelino Champo; en Twitter como @marcechampo; en Instagram como @marcelino_champo; o a mi correo electrónico [email protected].