Hace un mes la periodista Lydia Cacho señaló abiertamente al exguitarrista de Caifanes Alejandro Marcovich de haber ejercido violencia contra su esposa e hijos.
En una columna de Opinión 51, la autora de Los demonios del Edén dio detalles sobre las presuntas agresiones que el músico ejerció contra su familia. “Si un hombre está hospitalizado por cáncer de próstata. ¿le perdonarías que haya intentado ahorcar a su hija?”, cuestiona.
Esta vez, Marcovich utilizó sus redes sociales para romper el silencio y poner en duda la reputación de Lydia, quien se ha especializado en temas de violencia de género.
Esto sucedió después de que un usuario de Twitter, @Pray4Damar3, escribió sobre este tema: “Personalmente me parece Lydia Cacho buena periodista y no creo que alguien que fue acosada ahora acose”.
El Caifán respondió tajante: “El hecho de que no lo creas no demuestra nada, ¿o sí? Darle la razón a alguien solo con base en su reputación es una de tantas falacias lógicas”, haciendo referencia por primera vez a las acusaciones de Cacho.
“Me faltó mencionar la más bonita de las ‘cualidades’ de Cacho: nunca se equivoca, que en eso se basan los que le creen y la apoyan. ¿Y qué tal si dice solo un cacho de la verdad? O simplemente elige sus datos y sus ‘fuentes’ a su conveniencia. Eso tampoco no lo creen, ¿verdad?”, agregó.
La discusión continuó entre el usuario y el músico y este último sugirió que su caso era digno de aplicar la frase “master dixit”, que se usa para replicar a quien presume de llevar siempre la razón.
“No puedes dar por hecho cualquier cosa que diga y mucho menos afirme una persona con ‘curriculum’ de ‘siempre decir la verdad’ y/o decir ser ‘justiciera’ basándote solamente en su historial ‘impecable’. Vaya, ni los científicos”, apeló Alejandro.
Actualmente, el también compositor argentino naturalizado mexicano enfrenta una demanda penal por parte de su familia. Según consta en el expediente del caso, al que también hizo referencia Cacho, la evaluación de su nivel de peligrosidad se encuentra en los límites mayores, 22-44, es decir, “alto riesgo de violencia feminicida”.











