Marcus Ornelas asegura que procura no involucrar sus vivencias o a sus seres queridos para lograr una emoción, pero en la puesta en escena El hijo sentirse identificado ha sido casi inevitable. La obra, escrita por Florian Zeller, pone al centro a un adolescente de 17 años, hijo de unos padres divorciados, que pasa por una crisis emocional. “Esta obra me pega muchísimo, obviamente no uso a mi hijo, pero en una ocasión por una situación personal no podía decir mis textos, porque me ganaba la emoción”, dice Ornelas.
Trabajar con este texto, reconoce el actor brasileño, ha hecho que se cuestione sobre la relación que tiene con su hijo Diego, de 10 años de edad: “Me dio una zarandeada sobre cómo estoy con él, y a partir de esto lo primero que hago al llegar a casa es abrazarlo y decirle ‘te amo’, no es que no lo hiciera antes pero hoy es una necesidad, trato de entenderlo y estar más cercano a él”.
Convivencia
“Por el trabajo a veces no nos vemos, por eso cuando me pide jugar le respondo ‘juguemos un ratito y luego tengo que memorizar esto’. Esta obra me ha hecho pensar que tengo que darle prioridad”, señaló.
Junto a los actores Emiliano Velarde, Alejandra Ambrosi, María Inés Pintado y Aurora Gil (alternando), Eduardo Candás y Vlad Grajales (alternando), cuentan la historia de Nicolás, un adolescente que atraviesa una profunda depresión, así que decide mudarse con su padre, Pedro, y la nueva pareja de este, con la esperanza de encontrar un espacio en el que pueda sentirse mejor.
“Nicolás está pasando por la adolescencia, una etapa donde todo cambia tanto física como emocionalmente, por eso está enojado con el mundo y tiene esa rebeldía, y no ve más allá de lo que le sucede en ese momento; en su caso fue el divorcio de sus padres y cómo se ha manejado la situación, lo que lo ha llevado al borde”.
Esta puesta en escena, que se presenta en La Teatrería, estuvo en las manos de Marcus hace una década, incluso realizó una lectura en compañía del director René Pereyra, pero por diversas razones el proyecto no se concretó, pero ahora fue el momento. “Es una historia que necesitamos contar, porque es muy cercana a la realidad y es abrir los ojos de las familias, de la gente, para saber que como padres tenemos que reconocer cuando necesitamos ayuda profesional, porque no estamos aptos para enfrentar ciertas situaciones, entre ellas la depresión, afecta a todos”.
El personaje de Marcus señala que no quiere repetir los patrones de su padre, e inconscientemente lo hace. “Debe haber una generación que corte esto”, dice.












