Ni porque se sometió a una dieta estricta para bajar de peso a Mariah Carey le sonríe la vida, y es que tal parece que la cantante y su prometido, el millonario australiano James Packer, decidieron pausar la relación y postergar los planes de boda.
Así lo revelo “Life & Style”, revista que asegura Mariah y James pospusieron su enlace nupcial luego de que el empresario descubrió que su adorada prometida aún no está divorciada de su ex, Nick Cannon. Motivo suficiente para que el australiano estallara en celos y enojo.
Aunque el enfadado debería ser de Parker, resulta que la publicación expone el enojo de la ex de Luis Miguel, quien tomó muy mal la noticia y ve con pesimismo el futuro de su relación.












