Hay que conocer la historia detrás de la canción “Besos de ceniza”, de Timbiriche, para entender por qué aquel verso, “Ojos de inocente, corazón que miente”, podría recordarnos la mirada de Eduardo Capetillo.
El cantante protagonizó un intenso romance juvenil con Mariana Garza, que estuvo marcado por ilusiones y decepciones. Fue la también actriz quien, años después, contó cómo vivió aquella relación y cómo la experiencia inspiró uno de los éxitos más recordados de la agrupación.
Noviazgo
La historia de Mariana Garza y Eduardo Capetillo comenzó durante las representaciones de Vaselina, entre 1983 y 1984. Ella tenía apenas 12 o 13 años cuando surgió el vínculo amoroso, que duró un año y siete meses. “Era una relación muy tormentosa”, recordó Mariana durante una entrevista para el programa Montse y Joe en 2025.
La protagonista de Alcanzar una estrella comenzó a darse cuenta de que no todo era color de rosa, pues, según contó, fue testigo de infidelidades de Eduardo con sus compañeras de obra. Entre los recuerdos que ha compartido hay uno que ocurrió mientras trabajaban. Durante una de las funciones de la obra, Mariana tenía que correr de un lado del escenario al otro, detrás de los telones, mientras se cambiaba de vestuario para llegar a tiempo a su siguiente escena.
Fue entonces cuando alcanzó a ver a Eduardo con otra de las chicas. Aunque tuvo que continuar con la función, lo que vio no pudo salir de su cabeza. Con el tiempo, aquellas situaciones comenzaron a acumularse. En una conversación con el periodista Gustavo Adolfo Infante, Mariana reconoció cuánto había llegado a tolerar durante el noviazgo: “Le aguanté muchas cosas”, expresó.
La actriz mencionó que llegó a acostumbrarse a situaciones que le dolían, hasta que entendió que no quería seguir viviendo una relación de esa manera. Fue entonces cuando decidió terminar con Eduardo.
Tema
Años después, cuando Timbiriche preparaba el disco Timbiriche 7, los integrantes tuvieron la oportunidad de proponer ideas para que se pudieran convertir en canciones, con la ayuda del compositor Fernando Riba. Mariana habló con el cantautor de la relación que había vivido con Eduardo Capetillo y se convirtió en la inspiración para “Besos de ceniza”. La canción retrata el dolor de una mujer que descubre que su pareja le está siendo infiel con su mejor amiga.
Al principio, interpretar el tema no fue sencillo para ella, pues era volver a conectar con aquellos fuertes sentimientos y una etapa dolorosa. Sin embargo, con el paso del tiempo, la emoción fue cambiando. “Besos de ceniza” también marcó el final de una etapa para Mariana: fue el último tema que cantó en el escenario con sus compañeros antes de dejar la agrupación.
Su decisión se debió al deseo de encontrar su propio camino. Quería estar sola por un tiempo, dejar de ser identificada únicamente como “la de Timbiriche”, alejarse de las giras y concentrarse en la actuación. Aunque su historia de amor había terminado, Mariana y Eduardo todavía compartieron otro proyecto importante. En 1990, ambos coincidieron en la telenovela Alcanzar una estrella. La química entre los dos funcionaba bien en pantalla.
Mariana interpretaba a una joven perdidamente enamorada del personaje de Eduardo, algo que años después recordó durante una entrevista para el programa Hoy. Al hablar de aquellas escenas, la actriz dijo que no era complicado actuar con él. “Me era fácil”, comentó.











