“En el ginecólogo a punto de hacerme el papanicolau. Puede salvarte la vida hacerlo cada año”, dice el mensaje de la costarricense en la instantánea donde aparece en bata de hospital a punto de ser atendida por el especialista.
Maribel pagó el precio de ser una mujer sensual a su edad, ya que le dijeron: “Ese ginecólogo es la envidia entre sus amigos”, “Dile al ginecólogo que le doy 1000 dólares por dejarme oler los dedos”, entre una lista majaderías.
No obstante, los que la defendieron aplaudieron que siga cuidando su salud periódicamente y criticaron a los seguidores que se volaron con sus “finos” señalamientos: ”¡Cuánto caballero están comentando! Bola de ignorantes que no sabrán explicarle a sus hijas lo que es un papanicolau”.












