Marina de Tavira, nominada al Óscar por su trabajo en Roma, debuta como productora de un largo documental, otorgando más de 100 mil pesos para su posproducción.
El dinero no saldrá directamente de su bolsa sino del premio que le otorgó una empresa de bebidas alcohólicas, para reconocer su trayectoria.
“Este premio finalmente es por el cine y entonces, pensando qué hacer con él, lo daré a ‘Verdor’, un largo documental sobre mujeres migrantes entre Guatemala y México, que se dedican a ayudar a parir a mujeres en estas circunstancias”, informó.
En el FICM, por sus siglas, se han estrenado cintas de Marina como Roma y Las Buenrostro.
Este año llega con la película Esto no es Berlín, en donde interpreta a la madre de un joven que a mediados de los años 80, busca su propia identidad.
“Creo que en este festival las películas mexicanas siempre tienen que ver con cosas que tenemos que atender como país. No le veo sentido al arte si no es para dirigir a mejores lugares posibles a todos”, indicó al recibir la escultura símbolo del festival.
De Tavira se encuentra en estos momentos en un breve descanso tras el maremágnum de Roma y su trabajo en teatro; tiene invitaciones para el extranjero que aún no puede comunicar.











