En Van Gogh, un girasol contra el mundo, la directora Luly Rede y el actor y dramaturgo Mario Iván Martínez llevan a escena la vida del pintor neerlandés después de que se cercenara la oreja izquierda voluntariamente.
La obra empieza con los recuerdos de Van Gogh del tiempo que fue pareja de Sien Hoornik, costurera y prostituta, “ante el escándalo de su familia”, cuenta Mario Iván Martínez, quien interpreta a Vincent y Theo, los hermanos Van Gogh, en este unipersonal en el que todos los personajes son representados en un monólogo con tesituras vocales. El actor interpreta no solo a los dos hermanos, sino también a la propia Sien Hoornik o Paul Gachet, psiquiatra que cuidó a Vincent.
El origen de este montaje se remonta a 2017, cuando Mario Iván Martínez dobló el documental Vincent, pinceladas de un genio, de Peter Knapp y Francois Bertrand, que se programó en el 35 aniversario del Centro Cultural Tijuana, en Baja California. “Me invitaron a estar presente en el evento y surgió la idea de hacer un prólogo escénico sobre la vida de Van Gogh”, relata.
Este hecho sembró el interés del actor en escribir una obra sobre Van Gogh, “por los múltiples aspectos novelescos de su vida”, y dio pie a una puesta en escena que se presentó durante 2019 con los actores Paula Comadurán y Fernando Memije.
Pero el confinamiento llevó a Martínez a convertir el guión en una pieza unipersonal que se transmitió en línea y que actualmente puede verse de manera presencial en el teatro Helénico, hasta el 24 de julio. Los viernes a las 20:00 horas, los sábados a las 19:00 y los domingos a las 18:00.











